Es crucial aumentar los cuidados de la melena durante los meses más calurosos. | Pexels - Jess Loiterton

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Todos los cabellos sufren las duras condiciones del verano. El sol, el cloro de la piscina, el salitre del mar... la suma de estos factores resecan y dañan el pelo. Además, las melenas rubias son más vulnerables. Para sobrevivir al verano debemos crear una barrera que proteja el interior de las fibras, evitando daños en la queratina natural. Cuando el agua se filtra en la parte interna del cabello decolorado deja escapar los pigmentos del tinte. Para mantener el rubio brillante y sano, apunta estos tres consejos eficaces.

El secador, las planchas y las tenacillas son un verdadero peligro para el pelo teñido. El calor debilita la queratina y el color se pierde antes, ya que los tintes no suelen estar preparados para resistir temperaturas tan elevadas. Por otro lado, como cuidamos la piel con protector solar, la melena también debe resguardarse ante los efectos nocivos del sol con un fotoprotector capilar sin aclarado. Estos productos se aplican de medios a puntas antes de ir a la playa. Contienen filtros solares que evitan la decoloración, el debilitamiento y la sequedad del cabello.

La importancia del champú

En verano, los baños en el mar y la piscina son habituales. Tras sumergirse, es imprescindible lavar la melena para eliminar residuos de sal y cloro. Por ello, debemos prestar atención a la hora de elegir con qué productos vamos a limpiarlo. Es fundamenta utilizar un champú sin sulfatos y específico para cabellos con mechas, ya que en la ducha se pierde gran parte del color. Para prevenirlo, realiza solo una aplicación de cada producto, seguido de su correspondiente enjuagado con agua fría. El agua caliente abre la cutícula capilar y desprende la intensidad del color. Además, los acondicionadores con pigmentos violetas consiguen contrarrestar los tonos que aparecen en los cabellos rubios.

Toma precauciones en la piscina

Algunos químicos y cloros que contienen las piscinas producen una reacción adversa en la que los cabellos más claros adquieren reflejos verdes. Lo ideal es impedir que el pelo absorba el agua de la piscina. Esto se suele conseguir minimizando el tiempo que la cabeza pasa bajo el agua. Pero, si el baño es esporádico, los expertos recomiendan lavarlo inmediatamente empleando productos con manteca de karité o aminoácidos, esenciales para que el cabello luzca sano, nutriéndole y devolviéndole su elasticidad original.