Es importante seguir una rutina para conseguir un buen descanso. | Pexels -Rachel Claire-

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El verano puede ser una época del año encantadora, llena de sol, playa y diversión. Sin embargo, cuando se trata de descansar, las altas temperaturas pueden interrumpir nuestro sueño de manera significativa. Aquí te ofrecemos algunos consejos sobre cómo lograr que tengas un buen descanso reparador a pesar del calor.

Recomendaciones:

1. Hay que entender que nuestro cuerpo necesita una temperatura específica para conciliar el sueño. Durante el verano, esto puede ser difícil debido a las altas temperaturas. Por lo tanto, una de las estrategias más efectivas es mantener nuestra habitación fresca. Puedes utilizar un aire acondicionado o un ventilador, siempre y cuando no estén dirigidos directamente a ti, ya que podrían causar molestias o incluso enfermedades respiratorias.

2. Otra opción es utilizar ropa de cama de fibras naturales, como el algodón o la seda, que permiten una mayor transpiración y ayudan a regular la temperatura corporal. Además, opta por pijamas ligeros y cómodos que no te generen calor adicional.

3. La alimentación es otro aspecto importante a considerar. Consumir comidas pesadas o picantes puede aumentar la temperatura de nuestro cuerpo, dificultando el sueño. Así que es recomendable optar por cenas ligeras, ricas en verduras y frutas frescas, que ayudan a hidratarnos. El alcohol y la cafeína también pueden interferir con el sueño, así que es mejor evitarlos, especialmente en las horas cercanas a la hora que nos vamos a acostar.

4. Hidratarse adecuadamente durante el día también es esencial. Asegúrate de beber suficiente agua para reponer la que pierdes a través del sudor. También puedes tomar infusiones frías de hierbas como la manzanilla o la melisa, que tienen propiedades relajantes y favorecen el descanso.

5. Mucha gente cree que ducharse con agua fría justo antes de ir a la cama hará que no sintamos tanto calor, pero pasa lo contrario. Cuando nuestro cuerpo ve rebajada su temperatura lo que hace es aumentarla para compensar ese frescor, así que es un remedio momentáneo ya que al cabo de un rato es cuando tendremos todavía más bochorno.

6. Si disponemos de un aire acondicionado con función deshumificador o tenemos un aparato de estos es aconsejable ponerlo varias horas al día, ya que la humedad hace que sintamos todavía más calor y es esa sensación de que te quedas «pegado» en cualquier parte o incluso tu ropa al cuerpo. Esta es otra manera de llevarlo mejor.

7. Finalmente, es crucial mantener una rutina de sueño regular. Aunque los días son más largos en verano y las actividades pueden prolongarse hasta tarde, es recomendable irse a la cama a una hora similar cada noche. Además, evita las siestas largas durante el día, ya que pueden interferir con el sueño nocturno.

Recuerda que cada persona es diferente, por lo que lo que funciona para una puede no funcionar para la otra. Lo importante es encontrar la rutina y las estrategias que mejor se adaptan a ti y a tus necesidades. Con un poco de paciencia y persistencia, es posible disfrutar de un sueño reparador, incluso en los meses más calurosos del año.