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Es uno de los nombres propios del momento. Bertín Osborne acapara páginas en la prensa rosa y minutos en tertulias del corazón tras haberse convertido de nuevo en padre. En paralelo, una Covid que ha hecho que tenga que cancelar conciertos y haber vivido la triste muerte de Arévalo, al que llama cariñosamente su «hermano».

Ahora, y después de un tiempo de silencio, el artista vuelve a hablar para ¡Hola! de todas estas cuestiones. Si hace una semana lo hacía -aunque la entrevista es de antes- de su reciente paternidad, ahora el artista ha roto su silencio y hace declaraciones sobre el nacimiento del bebé de Gabriela Guillén, que llegaba al mundo el pasado 31 de diciembre.

«Yo me enteré al día siguiente», asegura Bertín, revelando que fue «por un amigo común». Hay que recordar que no ha sido hasta una semana después cuando el padre del niño ha llamado a la madre para interesarse, suponemos, por ella y el bebé.

Lo cierto es que el cantante se ha llevado una respuesta inesperada: la fisioterapeuta no le ha cogido el teléfono. Su decisión de no querer saber nada de él podría empezar por este simple gesto, no descolgarle ni siquiera el teléfono en una presunta llamada cortés.

Para entender esta postura, hay que recordar que Bertín, de 69 años, que sí admitió en su momento una relación sentimental con ella, explicó poco antes del nacimiento del niño en una exclusiva que ni quería ser padre ni iba a ejercer como tal, aunque sí se presta a ayudar a Gabriela, de 36, con el niño, si se demuestra que es suyo.

Para ello, Bertín quiere hacerse una prueba de paternidad, gota que ha colmado el vaso de la reciente madre, que está absolutamente segura de que el padre de él, además de entender como humillante el mero hecho de solicitarla. De este modo, según fuentes próximas a Gabriela, esta no quiere nada del cantante, porque está dispuesta a criar completamente sola a su hijo y rechaza que Bertín se someta a la prueba de paternidad.

En su entrevista, Bertín habla también de la muerte de Arévalo. «Se fue detrás de Elena, su mujer. Fue la única mujer de su vida y, sin ella, se perdió», señala el presentador. Además, sostiene que el cómico «era simpático, muy cariñoso, un buen tipo y siempre intentando ayudar a los demás. Nunca a sí mismo». Sobre su relación, dice: «Fue siempre magnífica, a pesar de que alguna vez me cabreaba con él por no cuidarse y no hacerme caso. Lamentablemente, al final, tuve razón».