La Guardia Civil de Calvià detuvo al agresor el pasado 29 de febrero en Magaluf. | R.S.

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La Guardia Civil de Calvià ha detenido a un joven francés por violar a su novia de 23 años y la misma nacionalidad en la habitación de un hotel de Magaluf. Los hechos tuvieron lugar sobre las 7.50 horas del pasado 29 de febrero. El recepcionista del establecimiento llamó a la Benemérita para informar de que se había producido una agresión sexual en el establecimiento, situado en la Avenida s'Olivera.

Los agentes que acudieron al hotel se entrevistaron con el trabajador, que explicó que la víctima bajó a la recepción muy alterada bajo síntomas de haber consumido alcohol y que pedía ayuda porque su pareja le había golpeado y le había obligado a mantener relaciones sexuales con ella.

Los investigadores se entrevistaron con la joven, que manifestó que había estado de fiesta en Palma con su novio y ambos estuvieron bebiendo. La denunciante relató que su pareja, además de alcohol, también consumió sustancias estupefacientes. Una vez en el hotel, los dos se dirigieron a la habitación y el hombre empezó a insultarla y a ponerse agresivo, golpeándola en varias zonas del cuerpo. El agresor le propinó bofetadas que provocaron que se le rompiera y cayera un piercing de la nariz.

A continuación le dijo que quería mantener relaciones sexuales, pero a ella no le apetecía. El hombre insistió hasta que ella accedió por miedo, según la denuncia que interpuso en la Guardia Civil de Calvià. La chica tiró una botella de cristal al suelo con la intención de hacer ruido para que alguien le ayudara. El agresor llamó a su suegra para quejarse por el comportamiento de su hija y la joven aprovechó el momento para bajar a la recepción de hotel y denunciar la agresión sexual sufrida.

Los agentes detuvieron al hombre como presunto autor de un delito de agresión sexual. Uno de los guardias civiles acompañó hasta la habitación a la víctima, que se encontraba en ropa interior y con unas toallas que le facilitó el personal del hotel. Allí, el agente observó una botella de cristal rota y la chica le enseñó una herida en la mano derecha y otra en la pierna izquierda que se las habría producido su pareja en Francia. La joven comentó al guardia civil que su novio la empujó y se quemó con un radiador de gasoil que estaba encendido en ese momento.

La Guardia Civil de Calvià puso a disposición judicial el pasado sábado al joven ante el juzgado de guardia de Vía Alemania, que ordenó su puesta en libertad tras acogerse a su derecho de no declarar.