El hombre que agredió con un martillo a su mujer dice ahora que no se acuerda de nada. | Alejandro Sepúlveda

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El hombre acusado de agredir a su mujer con un martillo en la calle Bernat Amer de Palma va dando tumbos en sus declaraciones. En un primer momento, nada más llegar las primeras unidades policiales a su vivienda, el arrestado alegó que no sabía nada de lo que había pasado en su domicilio. Poco después, cuando los policías encontraron escondido el martillo cubierto de sangre, cambió de parecer y reconoció de forma totalmente espontánea ante los agentes que había sido él el autor de la agresión. Tras pasar por su primera noche en los calabozos, por el Área de Psiquiatría de Son Espases y hablar con su abogado, el acusado volvió a su versión inicial. Ahora, dice que no se acuerda de nada y que cuando sucedieron los hechos estaba durmiendo. Al despertarse, se encontró a su mujer cubierta de sangre.

Por otra parte, en durante la jornada de este miércoles, el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional se desplazó al hospital Son Espases para tomar declaración a la víctima, que se encuentra muy grave. Tiene hundimiento de cráneo, fracturas en manos y nariz, entre otras lesiones. A falta de confirmación oficial, todo apunta a que el ahora detenido, a pesar de que llevaba un tiempo separado de su esposa, seguía enamorado de ella. La principal hipótesis de la investigación es que el marido pensaba que su esposa podía estar manteniendo una relación sentimental con otro hombre. La pareja vivía en el mismo piso, pero en habitaciones separadas.

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En el momento que accedieron los policías a la vivienda se quedaron muy sorprendidos por el ensañamiento empleado durante la agresión. Las paredes y parte del techo presentaban manchas de sangre, de la crueldad con la que la víctima fue agredida.

Los hechos tuvieron lugar en la madrugada del martes en la calle Bernat Amer (junto a la plaza des Fortí). Sobre las 03.15 horas del lunes, fue el propio agresor quien llamó a la central de emergencias del 112 alertando de que su mujer estaba en la cama cubierta de sangre. En un primer momento no aportó más datos. Los funcionarios policiales hallaron en el domicilio el martillo utilizado con restos de sangre.