'El Ove', custodiado por dos agentes de la Policía Nacional, este lunes en el patio de la Audiencia de Palma. | Alejandro Sepúlveda

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Gabriel Amaya González, conocido como 'El Ove', ha rechazado este lunes en la Audiencia de Palma pactar con la Fiscalía por vender cocaína y comprar unas escopetas robadas en 2021. La Fiscalía reclama una condena de diez años y medio de cárcel para el histórico narcotraficante de Son Banya por tráfico de drogas, receptación, tenencia ilícita de armas y obstrucción a la Justicia.

«'El Ove' ya está harto», ha declarado su abogada, Cata Pou. «No va a aceptar ni una semana de cárcel por estos hechos, le acusan por ser 'El Ove', todo se lo cargan a él», ha insistido indignada. La Sección Segunda ha señalado el juicio para marzo de 2025.

Los hechos se remontan a la madrugada del 4 de septiembre de 2021. Un hombre que ya ha sido condenado forzó las puertas de los trasteros de un garaje comunitario de Palma y se apropió, entre otros objetos, cuatro escopetas de caza que, según la Fiscalía, vendió a 'El Ove', que pagó 200 euros por las armas y le dio un gramo de cocaína. Ningún arma ha sido recuperada.

La Policía Nacional abrió una investigación y enseguida sospechó de Gabriel Amaya González. Los agentes registraron la vivienda de 'El Ove' el 9 de septiembre de ese año y le sorprendieron con 5.245 euros en el bolsillo y 50 gramos de cocaína. El histórico narcotraficante guardaba en la cocina, en el interior de una riñonera, una pistola semiautomática con cinco cartuchos de 9 milímetros. El arma llevaba troquelado RE, que significa que era del ejército italiano.

Alrededor de las 9.30 horas del 13 de septiembre, cuando 'El Ove' y el otro condenado se encontraban en los calabozos de la Jefatura Superior de la Policía Nacional en Palma, Gabriel Amaya González se dirigió al otro hombre y empezó a gritarle:
-Me has buscado la ruina, te voy a buscar y te voy a matar.

Las amenazas, según la versión del Ministerio Público, se deben a que el otro encausado había manifestado a la policía que había vendido los efectos sustraídos a 'El Ove' a cambio de dinero y cocaína y, además, había indicado a los investigadores cuál era el domicilio de Gabriel Amaya González.