Imagen del coche que protagonizó el atropello mortal. | Redacción Digital - Emergencias Madrid

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La Policía Nacional ha hallado unos cuatro o cinco catalizadores robados en el interior del Mercedes Benz que conducía Pedro V.S., detenido tras entregarse este jueves en una comisaría, horas después de arrollar mortalmente en Madrid a dos hombres cuando huía de la Guardia Civil.

Fuentes policiales han explicado a EFE que tras el doble atropello, del que el propio conductor huyó a pie, el vehículo fue trasladado a dependencias de la Jefatura Superior de Policía donde agentes de la brigada de Científica y Judicial realizaron la inspección y hallaron varios catalizadores. Precisamente Pedro V.S., de 31 años y con decenas de antecedentes policiales, es considerado por las fuerzas de seguridad como especialista en el robo de catalizadores de coches, una pieza que se aloja en el interior del tubo de escape y que cuenta con materiales preciosos codiciados por los ladrones.

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Sin embargo, la razón por la que una patrulla de tráfico de la Guardia Civil dio el alto al vehículo en el municipio de Leganés en torno al mediodía del jueves fue porque los agentes observaron que en el coche viajaba una bebé de ocho meses que iba en brazos de su madre y no en una sillita reglamentaria.

El ahora arrestado habría emprendido la fuga en dirección a la capital para no ser reconocido por la Guardia Civil, ya que horas antes había sido identificado como presunto autor de un delito de hurto en la zona de Vallecas, probablemente al sustraer el catalizador de un coche, indicaron a EFE fuentes de la investigación.

Junto a él viajaban su pareja, que en su caso tenía tres búsquedas en vigor, también por catalizadores, y otro hombre, ambos arrestados por agentes de la Policía Nacional cuando el coche se ha detenido al final del Paseo de Extremadura tras embestir en dos puntos de la vía a las víctimas, dos hombres de 71 y 82 años. Los primeros datos también apuntan que los dos fallecidos estaban cruzando sendos pasos de peatones, a una distancia de un kilómetro, cuando han sido atropellados.