La Policía Nacional acudió a la Estación Intermodal para identificar al sospechoso y remitir un informe al juez. | ALEX SEPULVEDA

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Agentes del Cuerpo Nacional de Policía han identificado e informado al juzgado de guardia sobre el comportamiento de un súbdito italiano, residente en Sóller, acusado de intimidar a una adolescente que se encontraba en la Estación Intermodal de Palma. «Soy de la mafia italiana, ven conmigo y haz lo que diga», dijo el hombre a la joven en tono amenazante. Sobre las 18 horas del pasado viernes, varios conductores de autobuses solicitaron la presencia del personal de seguridad del recinto porque había una chica, de 18 años, que estaba atemorizada, temblando y no paraba de llorar. Al aproximarse el vigilante, la víctima –visiblemente nerviosa– relató que, instantes antes, se le había sentado a su lado un hombre, de unos 50 años, y sin conocerla de nada le comenzó a preguntar sobre su vida personal e interrogarle para conseguir obtener información sobre su domicilio. La joven, fruto de los nervios, comenzó a llorar y pedir auxilio. Los conductores y varios clientes acudieron en su ayuda, momento que aprovechó el sospechoso para huir del lugar.

El vigilante llamó a la Policía Nacional y, justo cuando se dirigían a la puerta para esperar la llegada de coche patrulla, la chica identificó al agresor en las escaleras automáticas. El guardia de seguridad corrió hasta su posición y lo retuvo hasta la llegada de los agentes. Durante todo ese tiempo, el acusado no cesaba de amenazar al vigilante con frases como: «¿No sabes quién soy yo? Tengo dinero para arruinarte la vida. Te voy a enterrar con cal viva en una cuneta. Soy de la mafia italiana».

Al tener domicilio fijo en Sóller y carecer de antecedentes policiales, el italiano quedó en libertad. Se procedió a su identificación completa y se emitió un informe judicial sobre lo ocurrido al juzgado de guardia. La patrulla acompañó a la adolescente, que no paraba de llorar, a su domicilio y se le tomó declaración. Una vez más, desde el sindicato Espartano de seguridad solicitan un aumento de vigilantes para poder controlar uno de los puntos más calientes y conflictivos de la ciudad.