El magistrado Manuel Penalva, tras su segunda declaración como imputado en el Tribunal Superior. | A. Sepúlveda

3

La tramitación de los recursos contra el sobreseimiento de los delitos más graves atribuidos al juez Manuel Penalva y el exfiscal Miguel Ángel Subirán va a ritmo de campaña de vacunación: es complicado que esté resuelto antes del verano.

El juez instructor y presidente del TSJIB, Carlos Gómez, rechazó en un auto todos los recursos de reforma planteados ante él por acusaciones y defensas: se ratifica en que Penalva y Subirán actuaron convencidos de que los testigos más controvertidos del caso decían la verdad. Ahora se abre un plazo más para que se formalicen todas las apelaciones ante la Sala de lo Civil y Penal, aunque la mayoría de las acusaciones, entre ellas la Fiscalía, ya los han formulado. Luego serán tres magistrados: Antoni Terrasa, Pedro Barceló y Pablo Delfont quienes decidan si Penalva y Subirán deben ser juzgados por detenciones ilegales, inducir a testigos a mentir o prevaricación o si respaldan la decisión de Gómez de que sólo se sienten en el banquillo por revelación de secretos.

El auto notificado ayer rechaza cuatro recursos presentados ante el propio magistrado: tres de acusaciones y uno del propio Manuel Penalva. El magistrado mantiene que «no hay indicios de que indujesen a la testigo 31, la madame, a declarar en falso». Añade: «Consta la plena convicción de los entonces investigadores de que los testigos decían verdad y de que si se apartaban de ella era por presiones que estuvieran recibiendo del entorno ‘Cursach’ de las que ellos pretendían preservarles para que, al sentirse seguros, aflorase la verdad de los hechos».

Considera que, aunque en los mensajes de WhatsApp se expresaran «en términos muchas veces inapropiados e incorrectos sobre el curso de la investigación y las acciones para impulsarla», estos reflejan que creían a los testigos y su relato, falso según las últimas investigaciones policiales. Además, advierte de que en esta causa «no se enjuicia la calidad y eficacia de las pruebas acumuladas por los entonces investigadores del Juzgado de Instrucción 12».

El recurso de la Fiscalía, pendiente de resolución, plantea que el magistrado se ha excedido en sus atribuciones y pide poder continuar las actuaciones por detención ilegal y otros delitos más graves.

Rechaza de nuevo la declaración de la cúpula fiscal

El auto dictado ayer por Gómez rechaza también el recurso planteado por la defensa de Penalva para que comparecieran como testigos el fiscal jefe, Bartomeu Barceló y la antigua Fiscal General del Estado. «La impertinencia de las declaraciones solicitadas queda evidenciada si se tiene en cuenta de que se investiga la conducta de los hoy investigados en relación con filtraciones de cuyo contenido tenían un conocimiento directo, agravado por una comunicación frecuente con la prensa», indica. Aunque una de las acusaciones recurrió contra el archivo respecto a Subirán por su estado mental, el auto de ayer no se pronuncia ni hace ninguna apreciación al respecto.

La fiscal general, María José Segarra, junto al fiscal superior, Bartomeu Barceló en Palma.
Barceló y la antigua fiscal general, María José Segarra.