Los detenidos, llegando a la Jefatura de la Policía Nacional este pasado domingo. | Emilio Queirolo

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Los 16 detenidos acusados de realizar barricadas, lanzamiento de adoquines, papeleras, botellas y lluvia de piedras sobre los agentes de policía el pasado sábado por la noche en la plaza de España de Palma se negaron a declarar el domingo ante la Policía Nacional y lo están haciendo durante la mañana de este lunes ante el juez de guardia. De forma espontánea, todos ellos mantienen el mismo relato de los hechos. «Íbamos muy puestos y borrachos». Además, también apuntan a que todo se trata de un error. «Nosotros no hemos sido. Pasábamos por allí para ir a casa y la policía nos confundió. Ahora todo el mundo lleva mascarilla y al ser jóvenes todos nos parecemos», concluyen.

Se trata de una declaración muy pobre y falta de consistencia. La Policía Nacional aporta a la causa numerosos vídeos donde puede apreciarse a los chicos reventar papeleras a cara descubierta, lanzar adoquines, agredir a los agentes y reventar el mobiliario público y coches que estaban estacionados en la vía pública.

Otro punto a tener en cuenta es que la mayoría de los arrestados tiene antecedentes policiales por hechos similares, robos, lesiones y participación en actos vandálicos. Además, de tenencia y consumo de sustancias estupefacientes.

El menor fue puesto a disposición judicial y la Fiscalía de Menores ordenó su libertad con cargos. Sus padres se hicieron cargo del adolescente. En un primer momento, los progenitores apuntaron que pensaban que su hijo estaba en casa de unos amigos. La sorpresa fue mayúscula cuando la policía les alertó. De los 16 arrestados hay 12 españoles, 1 argentino, 1 marroquí y dos dominicanos. Todos ellos fueron detenidos y acusados de los delitos de desórdenes públicos y daños.

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Los vándalos comenzaron a prestar declaración ante el juez durante este lunes por videoconferencia tras haber pasado dos noches en los calabozos. Tras el traslado en furgones policiales, muchos de los detenidos trataron de ocultar su rostro a los periodistas. Fuentes policiales a las que ha tenido acceso Ultima Hora han confirmado que los detenidos, en su gran mayoría, iban muy «pasados de droga y de alcohol» en el momento de su detención. De hecho, un alto porcentaje de ellos se pasó la noche llorando y vomitando. Esta situación generó situaciones de tensión y obligó a tener que desinfectar varias veces los calabozos policiales.