El arresto fue practicado por agentes del Cuerpo Nacional de Policía en la calle Manacor. | Alejandro Sepúlveda

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Un cliente de toda la vida de un estanco de la calle Manacor de Palma acabó detenido por colocarse en la puerta del establecimiento sin mascarilla y bloquear la entrada y salida de clientes.

El suceso tuvo lugar el pasado sábado, a las 20 horas. El hombre, de 46 años, es un cliente habitual del establecimiento. Desde que comenzó la pandemia, cada día acudía al local sin mascarilla, no mantenía la distancia de seguridad y tampoco utilizaba el alcohol desinfectante. Ese día, el responsable del estanco le pidió que por favor abandonar el recinto o que se pusiera la mascarilla.

El hombre comenzó a gritar, cogió productos de las estanterías y le lanzó 100 euros por debajo de la mampara de protección. El dependiente, tras llamar a la policía, le volvió a insistir para que abandonara el establecimiento. El cliente, lejos de acatar las instrucciones, se fue corriendo a la puerta de entrada impidiendo la entrada y salida de clientes. De hecho, los responsables del estanco intentaron sacar a los clientes que estaban dentro por otra puerta, pero el acusado corría de un lado a otro para impedirlo.

A la llegada de la Policía Nacional, el sospechoso comenzó a insultar a los trabajadores del estanco y gritaba: «Me podéis detener, pero cuando salga volveré otra vez y no me pondré la mascarilla». Ante las amenazas, el bloqueo que hizo a los clientes y su comportamiento agresivo, los agentes procedieron a su detención. También se le levantó un acta por incumplir las medidas COVID-19.