Incendio en una nave de Can Valero.

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Un empleado de la nave industrial que ardió el pasado 10 de agosto en el polígono industrial de Can Valero, en Palma, ha sido detenido por provocar el incendio. Los investigadores creen que decidió quemar las instalaciones para borrar huellas porque había robado una importante cantidad de dinero.

Desde el primer momento quedó claro que el origen del fuego había sido intencionado y a lo largo de estas tres semanas la Policía Nacional se ha volcado en el esclarecimiento del caso. El principal sospechoso estaba identificado y localizado, pero no se procedió inmediatamente a su detención porque al parecer estaba enfermo.

El fuego se declaró poco después de la medianoche y cuando los bomberos llegaron, la carga de fuego era tremenda. Los funcionarios tuvieron que reventar la puerta de acceso a la empresa de transportes y las tareas de extinción se prolongaron hasta primera hora de la mañana.

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Cuando la Policía Científica revisó las instalaciones descubrió que había tres focos, pero uno de ellos era especialmente sospechoso. Dos se iniciaron junto a cuadros eléctricos, pero el otro estaba lejos de cualquiera toma, algo que no cuadraba. Así las cosas, el martes, agentes de paisano del CNP acudieron a la empresa y procedieron a la detención del sospechoso, que pasó la noche en los calabozos de la Jefatura. Este miércoles pasó a disposición judicial por videoconferencia. La policía le acusa de provocar el fuego para borrar las huellas del robo que acababa de cometer esa misma noche de más de 10.000 euros y distintos artículos de la nave industrial.

Los investigadores siguen el rastro de un segundo implicado en los hechos

La investigación policial sobre el incendio en la nave industrial de Can Valero no ha concluido. De hecho, los agentes están tratando de aclarar si hay un segundo implicado, que dio apoyo al único arrestado hasta el momento. El siniestro causó daños millonarios y sólo la rápida intervención de los bomberos de Palma evitaron que las llamas se propagaran a otras naves colindantes.

Hasta Can Valero se desplazaron dos autobombas, dos autoescalas, equipos de respiración autónoma y vehículos de los mandos de los bomberos. La Policía Nacional también se desplegó en los alrededores del negocio en llamas para evitar que los curiosos pudieran acercarse, a pesar de que era de noche y no había demasiado movimiento en el polígono a esas horas.