Policías alemanes y españoles, en la Platja de Palma. | J. Leblank

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Maden Baier y Mike Geldermann son dos policías alemanes, de Remania del Norte, que se han convertido en los dos primeros agentes del país germano en participar en el programa de Comisarías Europeas. Han permanecido en la Isla tres semanas y durante todo este tiempo han podido conocer y participar activamente en las tareas policiales desempeñadas por parte de sus compañeros de la Policía Nacional.

«Ha sido una experiencia muy bonita. Hemos aprendido mucho y el trato de nuestros compañeros ha sido excelente. Los ciudadanos de España no saben la suerte que tienen de tener un cuerpo policial tan profesional, preparado y cumplidor de las leyes», apunta Maden.

Un equipo de Ultima Hora patrulla junto a la pareja germana por la Platja de Palma, en la que será su última jornada laboral. Su despedida. Lo hacemos también en compañía de Miguel y Margarita, dos jóvenes pero experimentados agentes del GOR (Grupo Operativo de Respuesta) de la Policía Nacional.

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«La forma de trabajar en España es muy diferente a la de Alemania. Aquí hay Policía Local y Nacional, en nuestro país, nosotros hacemos de todo. Dirigir el tráfico, robos, asesinatos, ordenanzas municipales etc. Aquí es todo más específico. Nos llama la atención que aquí, ante una denuncia de violencia de género, se practica la detención. En Alemania, expulsamos de manera preventiva durante diez días al sospechoso de su casa y dejamos que sea el juez quien decida», añade Mike Geldermann, agente con más de 20 años de experiencia. El polizei quedó sorprendido porque durante un solo día participó en la detención de tres personas por violencia de género: «En Alemania no hubiéramos detenido a nadie. ¿Y si eran denuncias falsas?».

Palma Sucesos. ltimo da de la Polizei en la Platja de Palma. Fotos J.L. (133).jpg
Los policías germanos hablan con sus compatriotas.

Realizar una patrulla peatonal por la primera línea de playa resulta prácticamente imposible. Los alemanes quieren saludar a sus compatriotas y no dudan en captar su atención desde las terrazas y bares para interesarse por su trabajo. «¿Qué hacéis aquí?», es la pregunta frecuente.

«Sin duda alguna, contar con policías alemanes es de gran ayuda para nosotros. Ellos rompen la barrera idiomática perfectamente y sus compatriotas, como no puede ser de otra forma, confían mucho más en su propia policía que en la de un país extranjero», afirma Miguel, agente del CNP. Una de las tareas más frecuentes para Maden y Mike es explicar a los turistas la obligatoriedad de llevar las mascarillas en la calle.

«Nos ha gustado mucho la experiencia, pero también la comida, el pa amb oli y la paella. Vamos a pedir a nuestros jefes que apliquen el berenar. Eso allí no existe», concluye Maden.