Guardia Civil, Policía Local de Calvia y miembros de los equipos de emergencia que han participado en la búsqueda esperan en el Club Náutico de Palmanova el traslado del cuerpo de Layo Guerrero. | Michel's

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Los peores augurios se hicieron realidad este lunes por la tarde. Pasaban unos pocos minutos de las 16.00 horas cuando el cuerpo sin vida de Layo Guerrero, desaparecido desde el pasado miércoles, apareció flotando en la bocana del puerto de Portals Vells. Fue el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil (GEAS) el que dio con el cadáver tras unas intensas jornadas de búsqueda y lo trasladó al club naútico de Palmanova.

Layo Guerrero Cañadas de 37 años, casado y con un hijo, estaba con su familia en la playa cuando se metió en el agua para practicar snorkel, con una careta y un tubo. Se alejó de la arena y después se le perdió la pista. Cuando pasaban las horas y no regresaba su mujer dio la voz de alarma y se puso en marcha el dispositivo para tratar de dar con él.

El reloj con GPS que llevaba el desaparecido cuando se adentró en el mar lo ubicó en la zona de cuevas submarinas entre Portals Vells y Cala Figuera, pero los GEAS de la Guardia Civil peinaron esas grutas y no hallaron ni rastro de él.

Sin ir más lejos, el pasado domingo se desplegó un gran grupo de trabajo, entre los que se encontraban varias decenas de voluntarios, entre ellos muchos técnicos de ambulancias del SAMU-061, compañeros de trabajo del desaparecido, para tratar de dar con Layo, siendo, una jornada más, infructuosa la búsqueda.

Lo hicieron por tierra, bordeando la zona en la que se le perdió la pista y por mar con lanchas o motos acuáticas rastreaban, palmo a palmo, la costa. Todo ello, dirigido por los profesionales de la Guardia Civil, Policía Local, Salvamento Marítimo y otros organismos participantes.