Dos guardias civiles hablan con un vecino junto a restos de la avioneta siniestrada en Inca. | I.M../TERESA AYUGA/ EFE

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Los inspectores de la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil del Ministerio de Fomento han llegado a una primera conclusión provisional de que el siniestro aéreo en Mallorca entre una avioneta y un helicóptero en Inca se produjo por un choque frontolateral.

Las primeras hipótesis apuntaban a que el accidente en el que fallecieron siete personas se produjo por un choque frontal. Las dos aeronaves, en el momento del impacto, se encontraban en fase de ruta de sus respectivos vuelos, con trayectorias convergentes. El ultraligero sufrió daños en la parte derecha y el helicóptero en la izquierda.

El accidente se produjo a las 13.36 del pasado 25 de agosto, cuando el helicóptero y el ultraligero chocaron en el aire sobre la carretera vieja de Costitx. Las aeronaves cayeron en lugares distintos. El helicóptero de la empresa Rotorflug se precipitó sobre la finca rural Ca la Veritat y el ultraligero en el camino Pou d’en Tarí. El helicóptero Bell 206 había despegado a las 10.15 horas de una finca privada de Manacor y se dirigía hacia Camp de Mar tras haber recogido a una familia alemana formada por un matrimonio y sus dos hijos menores. El ultraligero Aeroprakt A22L, en el que viajaban el piloto Juanjo Vidal y su amigo Gustavo Adolfo Serrano, había salido del aeródromo de Binissalem para realizar un vuelo local y aterrizar en el mismo lugar.

El informe técnico definitivo se publicará próximamente y contendrá las conclusiones de la investigación.