Según fuentes de la investigación no había ninguna denuncia por malos tratos ni ningún tipo de orden de alejamiento. | Ultima Hora

TW
7

Juan y Benita llevaban tiempo separados. Su relación no era idílica ni mucho menos, pero nada hacía presagiar lo que ocurrió este miércoles al mediodía. Según fuentes de la investigación no había ninguna denuncia por malos tratos ni ningún tipo de orden de alejamiento, aunque sí tuvieron un litigio hace años que nada tiene que ver con violencia de género.

La víctima trabaja en el Forn de sa Ràpita desde hace un año y medio. Tiempo atrás regentó, junto a su familia, un conocido bar en la plaza de Llucmajor, que ya cerró.

El agresor de Campos: «He pegado a mi mujer y está muy mal»

Tras la separación con su expareja, Benita se trasladó a Llucmajor, donde reside en la actualidad. Allí se dio a conocer en su bar, situado en un enclave muy transitado de la localidad. La cosa no fue bien y acabó echando la persiana. También es conocida por impartir durante años clases de piano. Quien la ha tratado la define como una persona muy «simpática». Su presunto agresor seguía viviendo en la casa que un día compartieron, en Campos.

Noticias relacionadas

Allí, Juan Prats protagonizó un episodio que se hizo viral hace cuatro años. Comenzó a tirar trastos por la ventana y bajó a la calle desnudo. Sin ropa, increpó a todo aquel que se cruzaba en su camino. Además empezó a golpear un coche. Alguien lo grabó, subió el vídeo a las redes sociales, y corrió como la pólvora de móvil en móvil. No se hablaba de otra cosa en Campos. A pesar de ello, los vecinos hablan de él como «un tío normal». Hasta que este miércoles a mediodía dejó de serlo.

Cocinero de hotel

Juan Prats, el presunto agresor, trabajaba ahora de cocinero en el hotel Mallorca Sur de la Colònia de Sant Jordi. Las personas que le conocen destacan que es un hombre «normal y participativo», que incluso se apuntó a cursos de alemán para adultos. Pero a veces tenía prontos peligrosos que le hacían perder la cabeza.