Coches mal aparcados dejaron atrapados a vecinos de Caimari. | Redacción Sucesos

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Policías destinados en diferentes municipios de Mallorca alertan de la inseguridad en la celebración de algunas fiestas locales celebradas en la Isla. «El último caso lo vemos reflejado en Caimari. Una localidad pequeña que se vio desbordada por una afluencia masiva de jóvenes incontrolados. El consistorio permitió que la música sonara hasta las siete de la mañana sin ningún tipo de control y con acceso ilimitado a alcohol, incluso a los menores de edad», apunta uno de los agentes.

Los profesionales de la seguridad sostienen que el 70 por ciento de los asistentes a este tipo de eventos son gente que no son del pueblo en cuestión, y el 90 por ciento, son chicos menores de 25 años. En este tipo de fiestas tan populares ahora en la Part Forana, se está fomentando la ingesta de alcohol y el consumo de drogas de forma totalmente incontrolada.

Vecinos de Caimari se han puesto en contacto con este periódico para expresar su malestar e indignación con las incidencias registradas durante el último concierto celebrado allí con motivo de sus fiestas.

«La Policía Local se convirtieron en simples seguidores del evento sin poder hacer nada ante la gran avalancha de público que se concentró. A pesar de los escasos refuerzos llegados desde otros municipios, Caimari se convirtió en una ‘ciudad sin ley’», apunta uno de los afectados.

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«El Ayuntamiento permitió que los coches aparcaran en vías secundarias impidiendo el paso de los vecinos e imposibilitando la entrada o salida de los vehículos de emergencias. Estamos jugando con la vida de las personas y esto es algo muy serio», comenta otro vecino afectado por las restricciones de tráfico.

Hace unos días, en la fiesta del Much, en Sineu, se contabilizaron un número importante de incidentes, peleas, un abuso sexual, botellones incontrolados, denuncias por alteración del orden público e incluso un apuñalamiento.