Imagen del detenido que reconoció a los policías la autoría de tres fuegos. | Alejandro Sepúlveda

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Uno de los dos detenidos esta semana por la quema de contenedores en Palma reconoció a la Policía Nacional ser el autor de tres incendios. El hombre hizo varias manifestaciones de forma espontánea a los agentes durante la madrugada del pasado lunes cuando fue detenido. Admitió el fuego en la calle poeta Guillem Colom por cuya autoría fue arrestado de forma inmediata después de ser grabado por una cámara de seguridad cuando encendía un pañuelo y lo tiraba a un contenedor.

Además de ese incendio, también se reconoció autor de otro perpetrado en la plaza de Toros y de un intento en la calle Pablo Iglesias, todos ellos separados por pocas calles. En esas manifestaciones también implicaba al otro detenido del que dijo ser amigo. Este segundo de los arrestados negó su participación y, en su declaración judicial admitió que estaba cerca del contenedor, pero que se limitó a dar un mechero a la otra persona y que no sabía que lo iba a emplear para quemar el contenedor.

El auto de la magistrada que ordena el ingreso en prisión de los dos detenidos asume esa confesión espontánea como uno de los indicios contra ambos sospechosos. Además, suma el informe de visionado de las cámaras de seguridad que captaron el incendio. Según describe la juez, en las imágenes se ve cómo uno de ellos le da el mechero al que confesó a las 4.38 horas y que éste enciende un pañuelo de papel que arrojó al contenedor que prendió de forma inmediata. También alude el auto a dos testigos que se dieron cuenta del incendio y de la «arriesgada intervención policial».

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Los agentes tuvieron que romper el cristal de una ventana para poder despertar a los ocupantes de una de las viviendas a las que las llamas amenazaban y que se pudieran poner a salvo. El daño estimado solo de este último incendio es de 77.000 euros.

El auto valora para ordenar el ingreso en prisión la posibilidad de fuga de los dos detenidos ante la elevada pena que comporta un delito de incendio con riesgo de las personas: hasta veinte años de cárcel. También incide en la necesidad de la medida cautelar para evitar cualquier riesgo de reiteración delictiva.

La policía investiga si estas dos personas han sido los causantes de una decena de incendios más y continúa con el dispositivo para detener a los autores de otros incendios.