El procesado, este lunes, escuchando la sentencia dictada ‘in voce’ por parte de la jueza. | Juan P. Martínez

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Un conductor de microbús de una empresa privada fue condenado este lunes por un juzgado de Palma al pago de una multa a razón de seis euros al día durante 18 meses por un delito de abuso sexual a una menor mientras realizaban el trayecto Inca-Lluc.

El varón, de 56 años de edad y nacionalidad española, al que en un principio solicitaban dos años de cárcel, reconoció los hechos y aceptó la pena impuesta por la jueza. Asimismo no podrá acercarse a la joven a menos de 300 metros durante los próximos cinco años.

Según el Ministerio Fiscal en su escrito de acusación, el conductor y la menor se conocían de realizar el mismo trayecto en varias ocasiones. Casi siempre iban solos. El profesional le insistía que se pasara al asiento delantero del microbús con la excusa de contarle sus problemas personales.

El día de los hechos, el 25 de agosto de 2017, el hombre le preguntó a la chica si había mantenido relaciones sexuales. Ella dijo que no. Siguió interrogando a la menor y esta vez se refirió a la ropa. Llevaba pantalones largos, a diferencia de fechas atrás que vestía unos cortos. «Hoy no vas tan fresca», le espetó. Todo ello al tiempo que conducía el microbús.

De repente, le puso su mano derecha en la pierna y le cuestionó si no tenía calor.

En ese momento subió su mano hasta la zona genital de la menor. La chica reaccionó y se la quitó. Pero el hombre lo intentó de nuevo. Esta vez fue a más y llegó a palparle el pubis y masajearle dicha zona, según la Fiscalía. La menor le retiró su mano. Desde ese momento y hasta la llegada a Lluc, no se dirigieron la palabra.

La menor desarrolló por los hechos varios miedos. Se negaba a viajar sola en cualquier transporte de pasajeros, tenía pesadillas de manera continua y mostraba irritabilidad con sus familiares. El acusado, representado por el letrado Miguel Ángel Ordinas, admitió los hechos tras llegar a un acuerdo de conformidad entre las partes.

La petición inicial de la Fiscalía era de dos años de prisión. La condena quedó fijada en el pago de una multa de seis euros diarios durante dieciocho meses y la prohibición de acercarse a la menor a menos de 300 metros en los próximos cinco años.