Las condiciones en las que los arrestados mantenían a la víctima eran nefastas, según los agentes encargados de la investigación. | Policía Nacional

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Agentes de la Policía Nacional han detenido en Palma a tres personas miembros de un clan familiar por delitos de trata de seres humanos para explotación sexual, prostitución coactiva, amenazas, coacciones, contra la intimidad y revelación de secretos.

La operación Excursión se ha saldado con el arresto de dos hombres de 27 años de origen venezolano y marroquí, y una mujer de 35 años de nacionalidad venezolana, a raíz de la denuncia de una persona en Girona que relataba haber sido forzada a ejercer la prostitución en contra de su voluntad, recibiendo amenazas con daños futuros tanto a ella misma como a su familia en el país sudamericano.

La detenida, se encargó de la captación de la víctima en su país de origen y su pareja la ayudó a realizar los trámites del viaje a España, encargándose posteriormente del control y explotación de la víctima en la capital balear.

Posteriormente y una vez en España le manifestaron que debía pagar una deuda que ascendía a la cantidad de unos 1.500 euros, si bien al viajar por numerosos países de Europa como Francia, Suiza y Alemania, los captores incrementaron dicha deuda a unos 3.000 euros, que a pesar de los servicios sexuales realizados no hacía más que aumentar. En caso de negarse a saldar la deuda, su familia sufriría las consecuencias, y si no abonaba la deuda contraída la detenida haría saber a todos sus familiares y amigos que la víctima estaba ejerciendo la prostitución en Europa.

De hecho acabó cumpliendo su amenaza con la ayuda de su pareja sentimental, propietario de un conocido locutorio de la calle General Ricardo Ortega en la capital balear.

La Policía relata que las condiciones de vida de la víctima eran nefastas, siendo controlada en todo momento por parte de los hombres detenidos, sin posibilidad de tener vida propia y siendo obligada a estar disponible para prostituirse las 24 horas del día.

Por su trabajo recibía una parte ínfima de los ingresos que generaba, siendo destinado el resto del dinero de sus servicios sexuales a satisfacer la deuda que la organización le atribuía. Está previsto que los arrestados pasen a disposición del juez en el transcurso de la jornada.

Esta operación se enmarca dentro de la Segunda Fase del Plan de la Policía Nacional contra la Trata de Seres Humanos con Fines de Explotación Sexual, puesto en marcha en 2013. Desde entonces la Policía Nacional mantiene activadas una línea telefónica, 900 105 090, y un correo electrónico para facilitar la colaboración ciudadana y la denuncia, que en todo caso es anónima y confidencial.