Antonio González, vecino de Joan Miró. | Alejandro Sepúlveda

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Antonio González, uno de los vecinos próximos a una conflictiva discoteca ubicada en la calle Joan Miró 64 de Palma señaló este martes que «ya no aguanto ni un minuto más. Llevo cuatro años viviendo una pesadilla por culpa de la discoteca Deluxe y no pienso quedarme con los brazos cruzados. Entiendo que se trata de un caso de presunta corrupción policial y por ese motivo he interpuesto ante el juzgado de guardia una denuncia contra la Patrulla Verde».

Se trata de la primera denuncia por un caso de presunta corrupción policial de este año (con mandato del alcalde socialista José Hila) contra la Patrulla Verde por culpa del «pasotismo y permisibilidad» a favor de un local de Gomila. Al parecer, el local es propiedad de un testimonio protegido.

«Venimos arrastrando los problemas de ruidos desde hace años, pero la situación ahora es insostenible. Basta decir que mi habitación está situada en la segunda planta, con puertas y ventanas de doble hoja cerradas y la televisión a todo volumen. Aún así, el sonido procedente de la discoteca es ensordecedor. Aquí no hay quien viva», añade Toni.

Por su parte, la Policía Local de Palma informó este martes que la semana pasada se realizó una inspección y levantaron actas sancionadoras al local.