Dos miembros de ‘Los Bustamante’, el verano del año pasado, en Vía Alemania. | Alejandro Sepúlveda

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A Fernando Bustamante le enseñaron desde pequeño el juego del trile en Benidorm. Llegó a Mallorca en el año 95 y se instaló en la Platja de Palma con su familia para continuar demostrando que la mano es más rápida que el ojo. El 23 de agosto del verano pasado, una pareja de nacionalidad holandesa se acercó a la mesa donde ejerce de crupier, en el Balneario número 6. Los extranjeros denunciaron que la colla de ‘Los Bustamante’ arrebataron al joven dos billetes de 50 euros. Aquel episodio terminó con la cuadrilla de trileros desterrada de la Platja de Palma y seis de sus miembros encarcelados. «Los guiris perdieron 30 euros y se enfadaron. Nosotros salimos corriendo porque la policía nos quita el dinero cuando nos para», dijo Bustamante, organizador del juego, este viernes en una sala de lo penal de los juzgados de Vía Alemania.

Los trileros se reparten los papeles al iniciar sus partidas. Aparte de los crupiers, están los ganchos, que se encargan de captar turistas. Los responsables de avisar de la presencia policial son los aguadores. «Nosotros jugamos al trile libremente, no nos dedicamos a robar», reconoció uno de los vigilantes procesado. «Los extranjeros perdieron, se enfadaron y se inventaron esta historia».

Los letrados de los seis acusados, Tomeu Salas, David Salvà y Virginia Garrido, solicitaron a la jueza la declaración por videoconferencia de las dos víctimas, pero la petición fue denegada.

Uno de los agentes del GAP (Grup d’Actuació Preventiva) de la Policía Local recordó su actuación. «Los holandeses nos dijeron que les habían arrebatado el dinero sin que tuvieran intención de participar en el juego. Uno de los trileros hizo ademán de cortarle el cuello si intentaba recuperar el dinero. La chica estaba llorosa y atemorizada». El responsable de los GAP justificó que el arresto fue por un robo con violencia e intimidación a la pareja, de 31 y 33 años. «Por el juego del trile no se detiene a nadie. El holandés nos dijo que quería comprar una camiseta del Real Madrid o de la Selección española».