La viuda de Alejandro Ribas, junto al hermano de éste en un acto de protesta contra Cort. | Alejandro Sepúlveda

La muerte del bombero Alex Ribas en acto de servicio fue responsabilidad del Ajuntament de Palma. Un juzgado de lo Contencioso da la razón a la viuda del fallecido y concluye que la mala organización y las deficiencias que plagaron la intervención de los Bombers de Palma en el bar Jamón Jamón el 6 de agosto de 2010 desencadenó el accidente mortal.

El juez descarta la versión que sostenía la administración que apuntaba a la propia conducta del fallecido: «No se ha probado que actuara por su cuenta o que desobedeciera las órdenes de los mandos presentes en aquel momento, por lo que hay que presumir que los mismos dieron su aquiescencia al modo en el que se fueron produciendo los hechos, mediante la sucesiva entrada y salida de bomberos del local siniestrado».

La resolución judicial da la razón a los argumentos de la defensa de la viuda -el letrado Francesc Segura de DMS consulting- y da pleno crédito a un informe pericial. Ese documento concluye que hubo un «exceso de confianza» en cómo se actuó ante ese siniestro: no se comprobaron las causas del incendio antes de que los bomberos entraran y estos no contaban con todo el equipamiento necesario.

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El magistrado concluye que hubo una relación directa entre la actuación municipal y la muerte del bombero y acepta que la viuda tiene derecho a percibir la indemnización íntegra que reclamaba: 130.661 euros.