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La Audiencia Provincial de Palma ha confirmado la condena contra una mujer acusada de abrir un agujero en la pared de una vivienda que tenía alquilada, con el objetivo de extraer las pertenencias de su inquilina y obligarla de este modo a abandonar el inmueble arrendado. En concreto, la inculpada se enfrenta al pago de 1.620 euros de multa por un delito de realización arbitraria del propio derecho.

Mediante una sentencia a la que ha tenido acceso Europa Press, la Sección Segunda desestima así el recurso de apelación interpuesto por la acusada contra la resolución dictada en primera instancia por el Juzgado de lo Penal número 1 de Ibiza, confirmando de esta forma el fallo de la misma.

En concreto, en sus hechos probados el tribunal relata cómo, con intención de recuperar su vivienda y dejar sin efecto el arrendamiento a su inquilina, Enmanuelle Z.D. rompió la pared que daba acceso a las dependencias, abriendo un agujero en ella y sacando al exterior los enseres de la denunciante.

En su recurso, la defensa de la acusada alegaba un error en la valoración de las pruebas practicadas, al negar que su patrocinada agujereara la pared de la habitación que tenía alquilada -con baño y acceso a la terraza- y que sacara las pertenencias de la afectada al exterior. De hecho, aseveró que esto lo hizo la propia inquilina «por su voluntad».

No obstante, el tribunal subraya cómo estas manifestaciones se contradicen «por completo» con la narración fáctica de la sentencia recurrida, puesto que en ella se valora la totalidad de la prueba «para concluir que la acusada, con el fin de recuperar la posesión de la vivienda, realizó un agujero en la pared y sacó las pertenencias de la arrendataria al exterior para obligarla a abandonar el inmueble».