Pedro Amengual se quedó sin masaje y sin dinero. | Alejandro Sepúlveda

105

Pedro Amengual es uno de los muchos afectados por el cierre del ‘spa-center Aquamar', sito en la calle Fray Lluís de Palma. Hace unos días, según consta en la denuncia interpuesta en la Policía Nacional, recibió por parte de sus cuñados un bono de dos circuitos de 60 minutos y dos masajes integrales de 50 minutos valorados en 98 euros.

«Yo estaba muy contento porque celebraba mi cumpleaños y me hacía mucha ilusión ir a la sauna, baño turco, chorros a presión etc... Llamé por teléfono varias veces y nadie lo cogía. Al salir de trabajar, decidí acercarme personalmente y pedir hora. Cuando llegué la sorpresa fue mayúscula. Todo cerrado a cal y canto. Me encontré en el local a una mujer en mi misma situación. Entonces nos acercamos a la inmobiliaria que está al lado y preguntamos. La mujer, muy amablemente, nos dijo que desde el lunes estaba cerrado y que hay más personas en nuestra misma situación. Ante esta estafa manifiesta acudí a la Policía Nacional y presenté la correspondiente denuncia», concluye Pedro.

Ultima Hora logró contactar con la propiedad del spa y apuntó que: «Lamento profundamente lo sucedido. Quiero aprovechar para pedir disculpas públicamente a todos los clientes. Desde hace casi tres años estamos inmersos en un concurso de acreedores y la situación era insostenible. La crisis nos ha hecho mucho daño al igual que las plataformas como Groupon y Groupalia. Estamos en la ruina y, lo peor de todo, estaré toda la vida endeudada. Repito, lamento que algún cliente pueda perder 60 o 70 euros, pero yo he perdido mucho más. Hace unos años comencé el proyecto con mucha ilusión e invertí todo lo que tenía», concluye la propiedad.

Por su parte, el Cuerpo Nacional de Policía está tramitando todas las denuncias de los afectados y procederá a la realización de una exhaustiva investigación que culminará, con casi toda probabilidad, en los tribunales.

Del mismo modo, Pedro Amengual anima a todos los clientes afectados a que interpongan denuncia ante la Policía Nacional para, de esta manera, tener más fuerza para poder recuperar su dinero. «Son 98 euros. No se trata de una gran cantidad, pero no es justo que nos tomen el pelo», concluye.