Miquel Llodrá, el día que compareció en los juzgados de Inca tras ser detenido por la muerte de su mujer. | A. Sepúlveda

18

Si llega a ser condenado, Miquel Llodrá saldrá de la cárcel con más de 105 años de edad. La Fiscalía considera que el anciano -que cumplirá los 87 el próximo mes de noviembre- asesinó a su mujer, Anne Wanjiru el 9 de noviembre de 2010 y solicita para él una condena de 20 años de prisión.

Según el relato de los hechos que hace el ministerio público en su escrito de conclusiones provisionales, el acusado aceleró varias veces el vehículo hasta que consiguió acabar con la vida de su mujer, que tenía entonces 49 años de edad y era de origen keniano. La acusación señala que desde hacía al menos un mes, el acusado vivía en una casa distinta. Esa mañana acudió a la vivienda en la que residía su mujer con sus hijos para recoger un busto que representaba a su hermano. Anne Wanjiru se despertó y se inició una discusión entre la pareja.

Estatua

Llodrá consiguió llegar con el busto al coche, lo metió en el maletero y se subió. Sin embargo, su mujer se plantó delante del automóvil, un Citroën C3. La fiscalía señala que en ese momento el acusado frenó y regresó al interior del domicilio. Al instante volvió a salir, pasó por delante de su mujer, que estaba sentada en el suelo y puso en marcha el vehículo. La fiscal sostiene que en ese momento, con intención de matar a la mujer, la atropelló. El cuerpo quedó debajo del vehículo y la acusación sostiene que Llodrá aceleró de nuevo hasta que el coche pasó por encima de la víctima y la arrastró unos siete metros. El acusado llevó luego junto a su hijo a la víctima al PAC de Pollença, donde la mujer falleció unos minutos después.

La defensa de Llodrá concuerda lo ocurrido salvo en la intención. El escrito de conclusiones presentado incide en que anne Wanjiru tenía un carácter conflictivo y que había sido condenada en el año 2000 por clavar un cuchillo al acusado. También recuerda que, al menos en dos ocasiones, Miquel Llodrá había denunciado a su mujer por agresiones y que había comenzado los trámites para obtener el divorcio. Al igual que Fiscalía, la defensa señala que llegó a primera hora de la mañana para recoger la estatua y que ahí se inició la discusión. Sin embargo, indica que cuando el acusado se puso al volante y su mujer estaba sentada en el suelo no podía ver dónde estaba. Con todo, asegura el escrito que hizo una maniobra para esquivarla y que fue ella quien asumió un «grave peligro» al moverse delante del coche.

Despacio

De acuerdo con esta versión, el acusado avanzó despacio y pensó que había rebasado a su mujer, cuando en realidad la había arrollado y siguió la marcha hasta que oyó un ruido. La defensa califica los hechos como un homicidio imprudente y solicita que se apliquen al acusado atenuantes por confesar los hechos, por el deterioro cognitivo leve que sufre y por alteración psíquica. Así solicita una condena de seis meses de cárcel.