El acusado, durante el juicio en la Audiencia Provincial. | Víctor Malagón

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Por centímetros no fue el crimen más absurdo. La Audiencia Provincial ha condenado a nueve años de cárcel a un hombre que dio seis puñaladas a un vecino de Palma con el que se cruzó por la calle. Sin más. El acusado y la víctima no se conocían de nada, jamás se habían visto. A mayores, cuando se produjo el ataque, el agredido empujaba el carrito en el que iba su hija de dos años de edad.

Los hechos ocurrieron el 30 de julio de 2009. En torno a las cinco de la tarde, el acusado se cruzó con la víctima en la calle Joan Bauzá Mestre de Palma. En ese primer encuentro, el condenado, un joven de 26 años de nacionalidad dominicana, se encaró con el otro: «Qué pasa, qué pasa». El agresor se fue a su casa y cogió una navaja de seis centímetros de hoja. Con ella en la mano volvió a salir. En ese intervalo, la víctima había ido a recoger a su hija en la guardería. Cuando el acusado le vio se lanzó a por él por la espalda, con el arma en la mano y gritó: «Te voy a matar, te lo he dicho, te voy a matar». La víctima recibió hasta seis puñaladas en el cuello, los hombros y las manos mientras se defendía del ataque que, finalmente consiguió repeler.

La Audiencia considera probados los hechos ante la presencia de un testigo directo de lo ocurrido y además aplica un atenuante al acusado porque padece una enfermedad mental que, si bien, no le afecta intelectualmente, sin condiciona su voluntad de actuar.