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El crimen de Anne Wanjiru, la keniata atropellada por su esposo en Pollença, se esclareció gracias a una cámara de seguridad que el propio acusado -Miquel Llodrà- había instalado meses atrás en el chalet, por miedo a los robos.

Ahora, Ultima Hora ha tenido acceso a esta grabación, que ya se encuentra en los juzgados de Inca, y que deja bastante claro que no se trató de un accidente de tráfico, como sostenía Llodrà, sino de un atropello intencionado. De un homicidio.

El vídeo de Trablisa recoge la siguiente secuencia: sobre las ocho de la mañana el Citroën C3 del jubilado de Pollença, que tiene 86 años, entra en la finca de Es Calvari. Llodrà, que se estaba separando de su mujer, quería recoger un busto de su hermana, recientemente fallecida. Entra en la casa y al salir ella le sigue. Discuten, aunque no se entiende lo que dicen porque en la grabación no hay sonido. Anne no quiere que se lleve la estatua y se interpone en su camino. Él se baja del coche y vuelve al interior del chalet, presumiblemente para despertar a los dos hijos que duermen en el interior. Regresa solo al jardín, donde ella le espera. Anne se sienta a unos metros del coche, al estilo «indio» y Miquel pasa junto a ella y le dice algo. Ese detalle es clave, porque demuestra que el jubilado sabía perfectamente dónde se encontraba su todavía esposa.

Embestida

A continuación, Miquel se sube al coche y la embiste. Acelera en cuatro ocasiones, con la inmigrante keniata en los bajos del Citroën, y después la arrastra quince metros.

Se detiene ya en la calle, a la entrada del chalet, se apea de nuevo y entra en la casa, para avisar a los hijos. Luego suben a la mujer al coche, ya moribunda, y la llevan al PAC de Pollença, donde sólo pudieron confirmar su muerte.