El preso herido cumplía una condena de tres años en el Centro Penitenciario de Palma. | ALEJANDRO SEPULVEDA

La investigación interna del Centro Penitenciario de Palma sobre el golpe sufrido por un interno que está en coma en la propia prisión, apunta a que éste fue agredido por otro recluso. De esta manera, desde la prisión se remitirá el asunto al juzgado de guardia de Palma para que las pesquisas continúen en la vía judicial.

Según fuentes de la investigación, Claudio H. M., de 25 años de edad, fue atacado y recibió un único golpe en la cabeza. La fuerza del golpe fue tal que el interno permanece desde el pasado sábado en coma, ingresado en el Hospital de Son Dureta. Ayer su estado seguía siendo muy grave y se teme por su vida, después de que en estos seis últimos días no haya experimentado ninguna mejoría en su estado.

El informe que se elabora por encargo del director de la prisión, Manuel Avilés, da prácticamente por descartado que la herida del recluso se produjera de forma accidental mientras limpiaba, dado que fue encontrado en un módulo en el que se realizaban distintos trabajos en el momento en el que fue encontrado desvanecido. Desde el Centro Penitenciario también se resta todo crédito a otra hipótesis, según la cual el agredido mantuvo una pelea con un recluso de origen rumano. Según esta versión, después de comer, un grupo de reclusos mantenía una conversación de sobremesa. En un momento dado, el recluso rumano se sintió ofendido por algún comentario y propinó un puñetazo al ahora herido. En principio nadie dio más importancia a ese golpe. El recluso fue hallado horas después de este incidente, de acuerdo con esta versión de los hechos.

Desde la prisión se niega que se produjera ningún tipo de pelea en el centro y se apunta a que se produjo un único golpe en la cabeza, es decir, la investigación señala que se produjo una agresión.

En los últimos días, el subdirector de la prisión se ha encargado de la investigación de los hechos. Para ello, las autoridades penitenciarias han tomado declaración a numerosos presos para comprobar si alguno presenció lo ocurrido el pasado sábado y que acabó con un recluso en coma. También se han revisado las cámaras de seguridad de distintos módulos para conocer los movimientos de los reclusos durante ese día.

El interno herido es un hombre de nacionalidad argentina y de 25 años de edad. Cumplía condena por robo y había solicitado a Vigilancia Penitenciaria la sustitución del tiempo que le quedaba por cumplir de su condena a cambio de iniciar un tratamiento de deshabituación del consumo de estupefacientes.