Vista aéra del incendio que ya ha calcinado 350 hectáreas de pinar en Ibiza. | ALBERT PRATS/ CONSELL EIVISSA

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La Comisión de Técnicos del incendio en la cala ibicenca de Benirrás, compuesto por miembros de la Conselleria de Interior y del Instituto Balear de la Naturaleza (Ibanat) ha declarado esta tarde controlado el fuego, teniendo en cuenta que 72 horas después de que se originara, ya no hay avances de las llamas en los diferentes focos.

Así lo han informado a Europa Press fuentes de la Conselleria de Medio Ambiente y Movilidad, tras la reunión que ha celebrado desde las 18.30 horas la Comisión de Técnicos en el Centro de Control Avanzado, con el fin de determinar si se daba por controlado el incendio, que ha calcinado 349 hectáreas de pinar.

Una vez controladas las llamas, a partir de ahora, sólo quedarán técnicos del Instituto Balear de la Naturaleza (Ibanat) que permanecerán, al menos, hasta el próximo lunes para apagar las llamas y controlar que no se reproduzca el fuego.

La decisión de la Comisión de Técnicos se ha producido, después de que el propio conseller de Medio Ambiente y Movilidad, Gabriel Vicens, haya podido comprobar, tras sobrevolar la zona afectada por el fuego, que éste está «muy estable» y que ya no avanza, sino que, simplemente, hay restos de pinar que se están quemando interiormente.

De este modo, se ha comprobado que las llamas ya no se han extendido del perímetro de 16 kilómetros afectados por el fuego, algo que ha sido el objetivo principal de las diez brigadas forestales de tierra y de los seis aeronaves que han continuado trabajando en las últimas horas en las labores de extinción, sobre todo, para apagar el foco más activo que se dirigía hacia Punta Xarraca.

Estudio para la reforestación

Las citadas fuentes han revelado que una vez que el domingo o el lunes se extinga definitivamente el fuego, la Conselleria de Medio Ambiente realizará un estudio para determinar cómo se lleva a cabo la reforestación de esta zona y si se aprovechan los pinos que han quedado menos afectados o si, directamente, se repuebla, de nuevo, completamente esta zona natural protegida por el Govern a principios de esta legislatura.

No obstante, han precisado que recuperar la normalidad puede costar hasta 20 años y, en este sentido, el gerente del Instituto Balear de la Naturaleza, Guillem Rosselló, desveló este martes que, como consecuencia del incendio, habrá que esperar 15 años para que los pinos que se planten estén a dos metros de altura.

Por otro lado, aún se desconocen las causas que originó el incendio el pasado domingo, si bien la Guardia Civil descarta que fuese intencionado, dado que «no hay indicios» de que alguien lo provocara con premeditación, según han informado a Europa Press fuentes de la Guardia Civil.

Así, estas fuentes han señalado que el fuego fue causado por una «negligencia», originada cerca de una cueva situada en la cala de Benirràs en la que convive una comunidad hippie.

No obstante, han apuntado que, de momento, no se ha producido ninguna detención, ni ninguna imputación, por lo que la Benemérita continúa el curso de las investigaciones para aclarar cómo se produjo la negligencia y, en su caso, interrogar a los responsables de la misma.

Precisamente, el presidente del Govern, Francesc Antich, ha revelado esta mañana que las investigaciones paralelas e independientes llevadas a cabo por dos técnicos de la Conselleria de Medio Ambiente han llegado a la misma conclusión, según la cual, el fuego se originó cerca de la cueva de la cala de Benirràs, donde habita una comunidad hippie, por lo que se refuerza la hipótesis de que las llamas se iniciaran a consecuencia de una negligencia.

En un principio, se pensó que el incendio había sido provocado por la explosión accidental de un vehículo aparcado cerca de la cala, que cayó rodando por un terraplén afectando a una veintena de coches, algunos de los cuales también explotaron, si bien esta hipótesis ya ha sido descartada.

La colaboración ciudadana evitó una tragedia

El incendio pudo haberse convertido en una tragedia si no hubiera sido por la colaboración ciudadana, dado que en el momento en el que se originó, había 1.500 personas en la cala de Benirràs, muchas de ellas, celebrando la denominada 'fiesta de los tambores', consistente en tocar este tipo de instrumento hasta que se ponga el sol y aparezca la luna llena.

Así, tuvieron que ser las barcas y los yates que había alrededor los que rescataran a las miles de personas que se encontraban en la playa y que no podían salir a pie, dado la gran cantidad de humo y las llamas del incendio.

Asimismo, muchas personas utilizaron los velomares para poder salir de la cala, por lo que, finalmente, no hubo que lamentar ninguna víctima, ni ninguna persona herida, si bien se tuvo que desalojar a 60 personas que residían en viviendas de la zona o en un hostal que tuvieron que ser desalojados.

Durante las labores de extinción, han llegado a trabajar 18 medios aéreos, entre avionetas y helicópteros, varios de ellos llegados desde la Península, así como 300 efectivos terrestres, de los cuales 112 eran militares de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que fueron despedidos esta mañana por el presidente del Govern, Francesc Antich, en el Puerto de Ibiza, después de que el fuego quedara «estabilizado», aunque aún no había sido controlado.

El incendio de Benirràs pasará a la historia como el primero en Baleares en el que se ha decretado el nivel 2, mientras que también se ha convertido en el más importantes de las islas desde el año 2000, cuando se quemaron 414 hectáreas en agosto de ese año en Son Ganxo (Manacor).

Por su parte, el presidente del Govern, Francesc Antich, y el conseller de Medio Ambiente y Movilidad, Gabriel Vicens, han permanecido desde el pasado lunes en el Centro Avanzado de Mando coordinando las tareas de extinción y comprobando 'in situ' el avance de las llamas hasta que, por fin, ha podido ser controlado.

Sin efectos negativos en el turismo

A nivel turístico, el presidente de la Federación Hotelera de Ibiza, Juanjo Riera, ha señalado que el incendio en la cala de Benirràs, no ha provocado ninguna cancelación para viajar a la isla, al tiempo que ha augurado que este suceso no tendrá «ninguna repercusión desde un punto de vista de demanda turística».

En declaraciones a Europa Press, Riera ha recordado que los puntos turísticos más importantes, cercanos a la citada cala son el Puerto de San Miguel y Portinatx, que no se han visto afectados por las llamas y, por tanto, los establecimientos hoteleros continúan operando con normalidad.