La pluma de la grúa del camión no cayó de lleno sobre el trabajador porque antes dio en un bloque de hormigón. Foto: ALEJANDRO SEPÚLVEDA

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Un encofrador de 29 años salvó la vida de milagro ayer al caerle encima la pluma de la grúa de un camión mientras trabajaba en las obras del nuevo polideportivo de Gènova, en Palma. El joven, Rafael G.R., sufrió una luxación de la cadera derecha y una fractura de femur, por lo que quedó ingresado en una clínica de Palma. Algunos de sus compañeros comentaron que el accidente pudo haber tenido consecuencias fatales, ya que la pluma de la grúa «sólo» le alcanzó las piernas y no cayó de lleno sobre él porque antes impactó contra un bloque de hormigón que estaba a su lado.

El futuro polideportivo municipal Nou Garroveral se construye junto al campo de fútbol de Gènova y dará servicio a los vecinos de esta barriada y a los de Sant Agustí. Constará de un pabellón cubierto, piscina y un campo de fútbol, entre otras instalaciones.

Sobre las 12.00 horas de ayer, Rafael realizaba trabajos de encofrado en estas obras. A poca distancia de él había un camión descargando material. La pluma de la grúa se desenganchó, cayó contra el suelo y golpeó a Rafael en las piernas. Sus compañeros dieron la voz de alarma. El joven no perdió el conocimiento y se sentó mientras llegaba la ambulancia. En breve se personaron en el lugar efectivos de la Policía Local de Palma, del Cuerpo Nacional de Policía y ambulancias del 061 y del SAMIB. El personal sanitario lo asistió en el mismo lugar y después lo evacuó a la Clínica Juaneda de Palma.

El encofrador fue sedado y en el quirófano le colocaron la cadera en su sitio. Ayer por la tarde seguía sedado debido al intenso dolor y durante esta semana será operado de la fractura de femur.

Poco después del suceso, el responsable de seguridad laboral del Govern y un encargado de la empresa a la que pertenece el camión grúa se desplazaron a Gènova para conocer lo ocurrido. De momento se desconoce por qué se desenganchó la pluma de la grúa y se realizará un informe técnico al respecto. Durante la tarde de ayer Rafael G.R., quien reside en cala Millor junto a su mujer, recibió la visita de muchos compañeros de trabajo y amigos que se interesaron por su estado de salud.