Los agentes estuvieron a punto de derribar la puerta de la vivienda usando una maza. Foto: ALEJANDRO SEPÚLVEDA

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La Policía Local de Palma realizó ayer un gran despliegue de efectivos en la zona de la Vileta, concretamente en las calles Costa de Saragossa y Mossèn Antoni Matheu, al recibir una llamada en la que se indicaba que un joven realizaba disparos a la calle desde un piso con una escopeta. Tres furgones de las Unidades de Intervención Inmediata (UII), la patrulla de Llevant y varios motoristas se desplazaron de inmediato al lugar. Los agentes acordonaron la zona, desviaron la circulación, obligaron a los vecinos a entrar en sus viviendas y prohibieron a los clientes de un bar que está en los bajos del edificio a salir del local mientras se comprobaba lo que sucedía.

Los agentes de las UII se pusieron los chalecos antibalas, cogieron los escudos de protección y se dispusieron a subir al piso desde el que se supuestamente se realizaron los disparos. Una vecina de la calle Saragossa indicó que «se oyeron dos disparos». Jorge, un hombre que se encontraba en el interior del bar explicó: «Parece que un chico en la calle estaba pegando a un gato, le dijeron que no maltratase al animal, pero el joven, que tiene 17 o 18 años, se lo tomó bastante mal, sacó una escopeta y le disparó, pero no le dio porque se agachó».

Los vecinos quedaron sorprendidos por el espectacular despliegue policial y todos se preguntaban qué estaba pasando. «Yo estaba en mi terraza y un policía me dijo que me escondiese en casa, porque les habían dicho que alguien había asomado desde uno de los pisos el cañón de una pistola o una escopeta», explicó otra vecina, cuya vivienda se encuentra en la calle Saragossa esquina con calle Blanes, y afirmó que «ésto ya parece el Bronx». Los agentes tuvieron la zona acordonada durante casi una hora y media. Después, sobre las 13.30 horas, se retiraron del lugar y los vecinos a los que se había impedido el paso pudieron entrar en sus casas.