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El departamento de Recaudación Ejecutiva del Ajuntament de Palma ha decretado el embargo de una vivienda porque la propietaria de la misma tiene una deuda de un total de 1.723 euros por multas de tráfico. El embargo se hizo efectivo el pasado 24 de octubre y se notificó de manera oficial a la interesada el 27 de noviembre. El abogado de la mujer, Agustín Hayles, ha presentado un escrito de aplazamiento para el pago de la deuda. La diligencia de embargo viene firmada por Miguel Rotger, recaudador ejecutivo del Ajuntament.

El importe de las multas es de 1.292 euros, a los que se añaden 258 euros por recargos, 140 por intereses de demora y otros 30 euros por costes del procedimiento. La vivienda que ha sido embargada es la residencia de la mujer y de su padre y su valor supera con creces el importe de las multas. Antes de que fuera localizada la mujer, desde el departamento de Recaudación se rastreó en busca de cuentas corrientes o bienes de la mujer, pero al no encontrar ninguno que igualara o superara la cantidad que adeuda, se procedió al embargo de su vivienda.

Cuando entregó el escrito de aplazamiento la mujer solicitó que se suspendiera el procedimiento de embargo hasta el próximo 20 de enero, fecha en la que preve que podrá hacer efectivo el pago, a lo que según manifiesta le contestaron que para ello tenía que presentar un aval del 100% de la cantidad adeudada. Esta exigencia es ilegal según una orden del Ministerio de Economía y Hacienda, que está en vigor, y según la cual el aval sólo es obligatorio en el caso de que la deuda supere los tres mil euros.