Esta semana se cumplen tres años de la formación del Govern de coalición progresista en el que entró Unidas Podemos por primera vez. Tres años desde que firmamos los Acuerdos de Bellver que nos marcaban el camino a seguir. Tres años afectados por una serie de acontecimientos que nos han puesto a prueba como sociedad. La gestión de la pandemia, la protección de la población y la reactivación económica han sido los principales desafíos. Y los hemos superado dando estabilidad y cohesión en los momentos más difíciles, con diálogo y consenso como hoja de ruta. Sin embargo, una vez superada esta situación, no podemos olvidarnos de los acuerdos firmados y de los principales problemas que afrontan las Illes Balears y su ciudadanía. Unos retos que se resumen en una frase: mejorar la calidad de vida de la gente.

Para ello, es imprescindible que este último año de legislatura demos respuestas valientes y ambiciosas a los problemas de la gente. Hemos alcanzado la reactivación económica plena, pero no debemos olvidar la imperiosa necesidad de diversificar nuestro modelo productivo hacia uno más fortalecido y que ponga la sostenibilidad en el centro. Si algo hemos aprendido es que debemos invertir en sectores de alto valor añadido que creen ocupación estable y de calidad. Además de seguir apostando por nuestra estructura productiva tradicional, contribuyendo a su modernización y mejora de la competitividad.

Lideramos la creación de empleo y hemos conseguido grandes avances en derechos laborales, combatimos la precariedad y la temporalidad gracias a la reforma laboral que ya crea más indefinidos que temporales; pero debemos seguir mejorando las condiciones laborales de las trabajadoras y trabajadores de las islas. Hemos conseguido que el sector primario vea reconocida la insularidad y reciba más fondos europeos, además de incorporar el producto local y de proximidad a la oferta de los establecimientos turísticos; pero somos conscientes de que quedan muchos pasos aún para conseguir una mayor soberanía alimentaria y fortalecer nuestro sector primario.

Hemos empezado a aplicar la Ley de Vivienda de Balears para sacar pisos al mercado e impulsado el parque público; pero es urgente tomar medidas más valientes para abordar de manera efectiva este derecho a un hogar digno y asequible y acelerar la limitación del precio de los alquileres. Hemos conseguido grandes avances en materia de transición energética, tanto cualitativamente poniendo a Balears en el mapa europeo de la innovación con la producción de hidrógeno verde, como cuantitativamente con el rápido crecimiento de renovables; pero sabemos que debemos elevar la ambición para poder cumplir con nuestros objetivos y combatir la emergencia climática. Seguimos ampliando los espacios protegidos del territorio y mejorando nuestros ecosistemas, pero sabemos que para ello es imprescindible reducir la presión humana y respetar la capacidad de carga de nuestros recursos naturales.

Desde Unidas Podemos celebramos todos los pasos dados dirigidos a mejorar la calidad de vida de la ciudadanía a lo largo de los últimos tres años, pero no nos conformamos. Debemos seguir dando pasos y afrontando los retos, de manera valiente y ambiciosa, para dar soluciones a los problemas de la gente.