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Los independentistas catalanes de Junts, sector belga, al igual que el iracundo PP de Casado, llevan meses imprecando contra la mesa de diálogo entre el Gobierno y la Generalitat que debería empezar esta semana, con o sin el presidente Sánchez, allá por el jueves o viernes. Ambas formaciones creen que el diálogo y la negociación consisten en que el PSOE les obedezca en todo, que por algo son tenuemente de izquierdas, y acate sus exigencias sin rechistar. Porque el que manda, manda, y otra cosa sería inadmisible.

No hay nada más parecido a un nacionalista que otro nacionalista de signo contrario, y si los dos llevan tanto tiempo atacando a esta mesa, que para Junts además ofrece una mala imagen internacional de Catalunya (le quita represión), es porque consideran que el PSOE sólo aspira a ganar tiempo. A ir tirando un par de años, y acabar la legislatura; no a obedecer, que es lo que ellos entienden por negociar. «No concibo una reunión en la que no esté el presidente Sánchez», avisó Aragonès sin citar el resto de cosas ya conocidas que tampoco concibe. Y mira por dónde, en este caso y por razones equivocadas, ambas derechas nacionalistas tienen razón.

Lo único que puede hacer el PSOE con estos negociadores es ganar tiempo. Como sea. Nunca ganará otra cosa. El PP está convencido de que la mera existencia de esta mesa debilita a España, mientras los soberanistas de Junts aseguran que debilita a Catalunya; ante semejante oposición a dos bandas, que genera una fenomenal imbecilidad simétrica, que otra cosa se puede ganar sino tiempo.

Total, que dentro de dos o tres días, Gobierno y Generalitat de Catalunya se reunirán en la famosa mesa, y allí tendrán que hacer cosas muy difíciles con instrumentos totalmente inadecuados, como en el golf. El golf, que exige posturas irrisorias y no perder nunca los nervios, es un buen enfoque metafórico de lo que nos espera. Permite ganar tiempo mientras buscas pelotas extraviadas y escoges palos, pero como lo que está en discusión son asuntos trascendentales, de naturaleza espiritual y en los que intervienen toda clase de personajes históricos fallecidos y héroes de la patria, yo recomendaría también una tabla guija a mano en esa mesa. Por si hay que invocarlos y consultarles dudas simbólicas. Se ganaría más tiempo todavía.