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Y no es por culpa de los ciudadanos. Palma sigue estando sucia y los del Ayuntamiento –tan parecidos a Sánchez , el hombre feliz que solo da buenas noticias sobre él mismo– deberían saber que el problema de la plaza de España no se limita a la suciedad; se ve que no andan por ella en invierno ni han visto los pegotes mal puestos que la hacen parecer una fea camisa a cuadros. Los que gobiernan parecen no saber que desde hace años hay vertidos fecales en Can Pere Antoni y Santa Ponça. El otro día, esta playa olía tan mal como los servicios de algunos bares de Palma y casi nadie se metía en sus aguas. Supongo que estaremos de acuerdo en que los derechos de los ciudadanos dependen del dinero que se reparte desde Madrid a cada autonomía.

¿Qué derechos se pueden practicar sin dinero? Lo anoto porque pagamos, a pesar de la cacareada igualdad constitucional, los combustibles más caros de España. Está claro que los del autobombo central pagan la deuda a las comunidades a las que les deben las poltronas que tan feliz hacen a un presidente enfermo de sí mismo y al que ya nadie le puede discutir nada. Francina es la prueba. Somos la región a la que el Gobierno central miente con menos vergüenza. La última sucedió con los dineros que decían que nos darían y que, al fin y con el silencio de los que tendrían que defendernos, han sido rebajados sin ninguna manía.

Este hecho me ha dado vergüenza ajena por el ridículo en el que Sánchez ha dejado caer a nuestra presidenta. A nuestra Comunidad, el centralismo más egoísta, el del PSOE y el del acrítico por feliz Podemos –su centralismo es mucho peor que el de la derecha porque ésta al menos no dice una cosa y hace la otra ni se las da de federalista sin serlo–, solo nos han concedido aquellas competencias que tienen déficit; las que dan dinero. Costas, puertos, aeropuertos... siguen estando en manos de los trileros de Madrid que se ríen, con permiso de los que deberían defendernos, de nosotros. Es evidente que Sánchez, como Bauzá , se ha quedado sin amigos que le puedan decir la verdad. Mientras, los ciudadanos de Balears damos pena por el maltrato que recibimos pero, ¿a quién se la damos? ¿Qué partido de Madrid nos ha tratado bien alguna vez?