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Vamos con todo amables lectores, que la vida es un gran sueño y hay que darlo todo. Soñemos con las mejores cosas que, sin duda, van a pasar. Brindemos por la vida. Qué bien que podamos estar ustedes y yo, compartiendo estos momentos. Qué bien que habitemos el país más maravilloso de todos que cada ser humano posee desde el instante en que nace que es la vida. Y claro está, que ya lo sabemos, que la vida es una montaña rusa, con sus inviernos y sus primaveras, con sus veranos y otoños, que no siempre es un camino de rosas, pero tampoco siempre es un camino de espinas. Pero por supuesto, merece la pena vivirla al máximo. Sin hacer daño a nadie, pero sacando lo mejor de cada uno.

Ahora me viene al recuerdo el cantante Pau Donés , en el cielo esté. Seguí su trayectoria desde su primera gran canción que lo catapultó a la fama de los grandes: La flaca , esa tremendísima mulata que a todos nos enamoró. Pau Donés no solamente fue un músico. En realidad fue un filósofo de la vida y quiso dejar su huella en este mundo con ese gran ejemplo de saber aprovechar cada momento. Vivir es urgente. La vida son cuatro días y tres ya han pasado. Así que adelante, con el ejemplo de Pau Donés, con el ejemplo de toda esa gente que dejó de tener miedo a la muerte pero también dejó de tener miedo a la vida. Trabajemos incesantemente por la gran armonía que debería reinar en nuestro interior. Cuidemos el jardín de nuestro interior. Tratemos de dar ejemplo con nuestras acciones y hagamos el bien allá donde vayamos.

Dejemos un rastro de belleza y buen hacer. Hagamos el bien y amemos al prójimo como a nosotros mismos. La vida está preparada para devolvernos con creces todo lo que hagamos por los demás. Seamos los arquitectos de un futuro esperanzador. Hagamos crecer nuestra mente y compartamos nuestros conocimientos con el resto de la sociedad. Levantémonos siempre con el pie derecho y sonriamos. La sonrisa tiene un efecto mágico, tanto en quien la produce como en quien la recibe. En un mundo a veces inhabitable, a veces inhóspito, lleno de disputas, avaricias y egoísmos, marquemos la diferencia y hagamos de esta existencia nuestro Edén particular. ¿Se atreven a hacerlo junto a mí y mi familia?