TW
0

En la Comisión de Hacienda y Presupuestos del Parlament de les Illes Balears, se presentó el día 16 de marzo una PNL, auspiciada por PSIB, Més y Podemos, sobre la elaboración de una estrategia para las islas del Mediterráneo. La base de esta propuesta radicaba en un Dictamen Europeo, presentado como iniciativa propia por la presidenta Francina Armengol en su calidad de miembro del Comité de las Regiones de Europa. En la redacción del documento participé, junto a Antoni Vicens , director general de Relaciones Exteriores del Govern. Se recogieron datos y aportaciones de seis departamentos de la UIB, de campos distintos: nuevas tecnologías, inteligencia artificial, agricultura, medio ambiente, biología, entre otros. El texto resultante ha sido elogiado por su rigor en distintos ámbitos administrativos y políticos de la Unión Europea. El Dictamen se elevó al citado Comité de las Regiones, hace poco más de un año, tras diferentes reuniones en la que participamos Vicens y yo mismo, ante representantes de regiones insulares del Mediterráneo. El documento se aprobó. Posteriormente, el mes de octubre de 2020, fue ratificado solemnemente en un Plenario de la Comisión Europea, con presencia, entre otros líderes, de Angela Merkel y de la presidenta Ursula von der Leyen . Poca broma.

El texto defiende la necesidad de que las islas del Mediterráneo tengan una estrategia común y, por tanto, el acceso a recursos específicos, dada su fragilidad ecológica y marina. El documento, prolijo en argumentos y propuestas, fue aceptado con presencia de representantes del grupo popular. Es decir, los referentes políticos del PP de España y, por ende, del PP de Balears. La sorpresa, sin embargo, es que en la PNL expuesta en la Comisión de Hacienda y Presupuestos de nuestro Parlament, el portavoz conservador anunció y confirmó su abstención. Dos fueron los motivos que adujo ese diputado. Primero, que no se había trasladado el texto previamente al Parlament. Segundo, que yo era uno de los redactores, una persona que, según ese orador, había quebrado o casi quebrado la comunidad autónoma. Por tanto, cualquier iniciativa que contenga mi firma y propuestas es objeto de sentencia desfavorable para este diputado e imagino que, por extensión, para el PP balear.

Ambas excusas denotan una clamorosa miseria de pensamiento pero, sobre todo, una ignorancia palmaria, vergonzante. En primer término, el Comité de las Regiones de Europa es una asamblea política en la que se encuentran todas las familias políticas de representación electoral. El PP entre ellas; es decir, el diputado balear, en la Comisión de Hacienda y Presupuestos, desdice lo que sus correligionarios europeos votaron de forma unánime, dado el contenido del documento que se estaba tratando. En cuanto al segundo punto, la obsesión de los conservadores conmigo ya es enfermiza. Se me acusa de haber quebrado la economía de Balears; esto lo reiteran sin escrúpulo alguno, ignorando de nuevo un aspecto crucial: en 2008 estalló una crisis mundial, la peor desde 1930, que nadie supo ver, en la que todas las haciendas, todas sin excepción –también las regentadas por el PP–, tenían serios problemas de liquidez y de acceso al crédito, por los bloqueos bancarios y la caída de ingresos fiscales. A pesar de ello, aquí en Balears no se cerraron centros educativos ni de salud, cosa que sí se planteó el PP cuando entró a gobernar tras 2011: recordemos que se quisieron clausurar dos hospitales, el General y el Joan March. El president era un tal Bauzá . Ignoro si le recuerdan en el PP.

El diputado en cuestión –olvidemos su nombre: no vale la pena– debería leer más, prepararse mejor las intervenciones, para no incurrir en errores garrafales que ni un principiante cometería. Se abstiene ante un documento estratégico esencial que, repito, el conjunto de conservadores europeos ha votado favorablemente; y se ceba en invocar mi gestión ignorando, a su vez, la cantidad de documentación de toda procedencia (como por ejemplo la de la Intervención General del Estado), que afectaba a gobiernos progresistas y también conservadores, que se encontraron con problemas parecidos a los que se vivieron aquí en Balears. Estudie más, señor diputado. Si le interesa le puedo explicar con calma, para que lo capte, cómo funciona esto del Comité de las Regiones europeo. Y cómo se vivió la Gran Recesión con fuertes caídas de ingresos. Puedo hacerlo, incluso, junto a exconsellers de Economía y Hacienda de gobiernos del PP, que también gestionaron en tiempos de plomo y que comentábamos solidariamente esos problemas en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Seguro que, con un poco de esfuercito, lo entenderá. De nada.