La migraña es primera causa de discapacidad en enfermedades neurológicas en adultos menores de 50 años. | Redacción Local

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La migraña es una enfermedad «invisible», primera causa de discapacidad de las enfermedades neurológicas en adultos menores de 50 años y con una gran merma en la calidad de vida. Un paciente con migraña desde la adolescencia de tipo crónico, es decir, más de 15 días al mes, llega a perder hasta 20 años de vida. Así lo ha expuesto la jefa de Neurología del hospital Vall d´Hebron, en Barcelona, Patricia Pozo-Rosich, en el primer seminario «Migraña, la vida interrumpida», de la farmacéutica Lundbeck, que ha rebajado a diez los años de vida perdidos cuando los ataques de migraña se producen de forma episódica, es decir, con una frecuencia de ocho días al mes.

Pozo-Rosich reconoce que hay tratamientos para la migraña pero la clave es saber «qué tratamiento es el adecuado, para quién, dónde y cuándo» porque más de la mitad de las personas con migraña se automedican con analgésicos sin receta, lo que puede ser un desencadenante de la cronificación. La migraña, un problema de salud pública «La migraña es una enfermedad de salud pública y precisa de una estrategia de prevención adecuada», según esta neuróloga. Pozo-Rosich ha subrayado que «en pocas patologías se ha invertido tan poco y se han conseguido resultados tan excelentes», como los anticuerpos monoclonales diseñados para la prevención.

Además, ha apostado por terapias personalizadas y por concienciar a la gente sobre la limitación en el uso de medicamentos antiinflamatorios no esteroides y paracetamol, por sus efectos adversos digestivos. Las mujeres con migraña con aura, es decir, un dolor de cabeza recurrente que aparece después o al tiempo de trastornos sensitivos como visión borrosa o centelleos, dificultades en el habla o de tipo sensorial como hormigueo en las extremidades o en la cara tiene más posibilidades de sufrir un ictus. En opinión, del jefe de Neurología en el hospital Clínico San Carlos de Madrid, Jesús Porta-Etessam, el 80% de los casos de ictus se pueden prevenir y en el caso de las mujeres con migraña lo aconsejable es evitar factores de riesgo como la hipertensión, la diabetes o los anticonceptivos de estrógenos.

Porta-Etessam ha explicado que la migraña con aura se instala progresivamente mientras que el ictus aparece de forma brusca, de forma que si una persona con migraña nota pérdida de fuerza repentina, dificultad para hablar o inestabilidad, debe activar el código ictus porque con los tratamientos actuales «el 50-60% puede volver a la normalidad». En España, La migraña es la primera causa de discapacidad de las enfermedades neurológicas en adultos menores de 50 años, según datos de la Sociedad Española de Neurología ,que cifra en el 19% el porcentaje de población con migraña episódica y discapacidad grave.

En el seminario se ha puesto de manifiesto el testimonio de una paciente. Inmaculada Martín, 54 años, que vio interrumpida su vida hace 20 años cuando a raíz de su segundo embarazo comenzó con un dolor de cabeza pulsátil y fortísimo que le bloqueaba cualquier actividad. «Sentía que los ojos me salían de las órbitas y necesitaba cerrarlos permanentemente», señala. A Martín le afectaban los olores, las luces, el ruido y tuvo que pedir la baja laboral. Para Martín, el diagnóstico llego a los siete años, pero todo cambió hace dos años cuando tras un peregrinaje por consultas llegó a las unidades de cefaleas donde el neurólogo le prescribió anticuerpos monoclonales que le permitieron «recuperar la vida».

En el seminario también ha participado la coordinadora del plan andaluz de cefaleas, Carmen González Oria. Este plan, aprobado en marzo de 2023, es el primero de España que dedica siete líneas estratégicas a mejorar la calidad de vida del paciente de manera global. Según García, jefa de Neurología en el hospital Virgen del Rocío de Sevilla, en seis meses el plan ha impulsado campañas de visibilización y cursos de formación, todo ello dirigido a la población con cefalea y migraña desde la Atención Primaria hasta la unidad de cefalea para reducir el retraso en el diagnóstico.