El mago Joan Cassanyes, en Valencia, con su premio.

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Joan Cassanyes (Palma, 1996) no es un mago al uso. De hecho, de pequeño detestaba el mundo del ilusionismo. Pero a la vez había algo que le atraía de él y enfocó su carrera a buscar cómo unir la interpretación, su gran pasión, con la magia». Cassanyes acaba de volver de Valencia, donde ha participado en el Concurso Nacional de Magia de Almussafes, donde ha logrado el premio en la categoría Escena dentro del apartado magia cómica. «Los congresos nacionales de magia son lugares muy bonitos. Te encuentras con un montón de amigos que hacía tiempo que no veías ni hablabas, pero ves que nada ha cambiado. Hablas de magia, conoces gente nueva y visitas la sección de tiendas de magia, donde todo vuela, explota y hace ruidos raros. Y después están las galas. Son espectáculos donde ves a los mejores magos del mundo con sus números imposibles. También hay conferencias de esos magos y hablan de teoría y de práctica de la magia. Y para acabar, el concurso, que es el más importante del país y uno de los que tiene más renombre en el mundo».

El Concurso Nacional de Magia se divide en Escena y Cerca, y él participó en Escena. Dentro de la magia de Escena existen diferentes categorías: magia general, magia cómica, mentalismo, magia infantil, manipulación, grandes ilusiones y salón. «Cada una tiene una reglas y una puntuación. Básicamente, es una media entre los apartados de técnica, originalidad, programa, presentación, puesta en escena y atmósfera mágica. Todo esto está estrictamente recogido en la normativa oficial aprobada por la federación», comenta. Joan se presentó al concurso con dos números «donde exploraba las posibilidades del teatro en la magia. También me presenté con un número muy artístico, quizá demasiado, a magia general. Era un número sobre el Alzheimer y la muerte reciente de mi abuela. Me sacaba un barco del corazón que después se iba navegando solo al soplar. Aun así, ese número no funcionó, aunque tengo intención de volverlo a probar en el próximo concurso».

Joan Cassanyes viene del mundo del teatro y eso se nota, y mucho, en sus números de magia.

Sus números de magia cómica estaban inspirados en los grandes clásicos como Charles Chaplin o Buster Keaton. «El número, igual que el espectáculo, es de un mago que quiere hacer un buen show de magia, y todo sale mal por culpa suya, pero riñe a la partenaire que hace lo que puede para que todo salga bien. Aparte, ella, cansada de ser siempre un personaje secundario, reclama su lugar en la escena. La idea es reírnos un poco de los viejos cánones de magia donde usan a la mujer como un cuerpo mutilado y utilitario». El número, interpretado por Marina Nicolau, logró el tercer y único premio de magia cómica. «El primer y segundo premio no fueron otorgados», aclara Joan. El jurado les explicó que al número le faltaba un poco de magia de cara al concurso, pero que si se solucionaba eso podrían haber ganado el primero fácilmente. Joan reconoce: «Me gusta más el teatro que la magia, pero pienso que la separación es burguesa y que el teatro, la música, la danza, la magia y todas las artes nacieron juntas y juntas deben hacerse. Para mí es un error hacer magia sin teatro».