Asia también practicó gimnasia rítmica hasta que la cambió por el ballet.

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Robert Joffrey y Gerald Arpino fundaron la escuela Joffrey Ballet School en 1953 y con el tiempo se ha convertido en una de las más prestigiosas de Nueva York. Ahí es donde la joven Asia Gisella Bailer va a estar los próximos cuatro años tras haber logrado una plaza. «Este año todas las audiciones fueron online, ya sea en Zoom o por audición de vídeo.

Para la Joffrey hice una audición por vídeo. Gracias a Angela Bruno y Clara Soley pude filmar vídeos y presentarme a audiciones para escuelas incluso en estos tiempos difíciles e inciertos», comenta la joven nacida precisamente en Nueva York en 2003. «He vivido por todos lados. Nací en Nueva York y luego nos mudamos a Miami, Londres y Suiza. En 2012 nos trasladamos a Mallorca y en 2017 volvimos a Zurich. Luego, este último año me mudé de regreso a Mallorca por mi cuenta para terminar mi último año de Secundaria en el Palma College».

En su familia no hay antecedentes de bailarines. «Mi padre se dedica a las finanzas y lo más cercano es que mi madre es profesora de yoga y yo también lo practico desde pequeña».

Asia dio su primera clase de ballet a los 3 años en Londres. «Al principio era sólo una diversión e iba una vez a la semana. Cuando nos mudamos a Mallorca en 2012 decidí dejar el ballet y dedicarme a la gimnasia rítmica. En 2016 comencé de nuevo con el ballet en Angela Bruno Dance Factory y a enfocarme realmente en la danza».

Para ella, vivir en Nueva York siempre había sido su sueño. «Y qué mejor lugar para seguir mis sueños que en la ciudad donde los sueños se hacen realidad», comenta.

La escuela de ballet Joffrey tiene un programa de cuatro años. «Afortunadamente, obtendré una licenciatura en Bellas Artes simultáneamente de la Universidad de Nueva Jersey, ya que esta universidad está afiliada con Joffrey Ballet School. Estoy muy agradecida de haber recibido una beca de la escuela. No cubre todo, pero sí ayuda, ya que vivir y estudiar en Nueva York es muy caro».

Asia ya sabe lo que es vivir sola y así continuará en la Gran Manzana. «Viviré en un apartamento sola allí. Da un poco de miedo mudarse de casa a una ciudad enorme, pero estoy más emocionada que asustada».

Para Asia «el ballet ha sido toda mi vida durante los últimos años. Me hace más feliz que cualquier otra cosa, me da un espacio seguro donde puedo olvidar todos los demás dramas de la vida y me desafía. En el ballet uno siempre trata de ser perfecto, pero siempre habrá algo en lo que trabajar, así que nunca se vuelve aburrido. La sensación de clavar ese giro, salto, extensión o equilibrio, la sensación de estar completamente sincronizada con la música, no hay nada como eso».

A Asia le encanta estar con sus amigos y disfrutar con su familia. «Me encanta navegar y veo series y escucho música, pero no tengo mucho tiempo libre, así que prefiero más hacer una excursión con mi familia».

Asia se encuentra ya mentalizada y tiene presentes las conocidas palabras que decía Lydia, la profesora de baile interpretada por Debbie Allen, al comienzo de cada episodio de la serie Fama: «Tenéis muchos sueños, buscáis la fama. Pero la fama cuesta y aquí es donde vais a empezar a pagar.»