Fiona Ferrer habla de ‘Frida’, el personaje de su nueva novela. | PEPE BOTELLA

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Fiona Ferrer Leoni firmará en es Born de Palma, este viernes, ejemplares de su último libro que ha titulado La estilista, una novela inspirada en el mundo de la moda y sus distintas realidades que retrata desde su experiencia como periodista especializada y también como apasionada de un trabajo, el de la moda, que exige mucha dedicación y mucho conocimiento. Ella nació en ese mundo, sus padres trabajaban en él, lo conoce a fondo y nos lo cuenta a través de un libro delicioso.

¿Ha llevado la escritura de este libro muy en secreto, verdad?

– Sí, comencé el pasado septiembre cuando estaba en Palma. Es mi tercer libro, y como los dos anteriores habían tenido tanto éxito, la editorial me pidió que escribiera un tercero, y aquí esta. Me pusieron un ultimátum el pasado verano pero es que habían pasado tantas cosas en mi vida que estaba bloqueada para escribir, pero la vida es una cuestión de tiempo. Podría haber salido hace cuatro años, pero creo que ha salido en el momento en que tenía que salir, porque ahora mental y anímicamente estoy muy fuerte aunque lo más importante es que el título lleva cuatro años y ahora es cuando las estilistas salen en los medios de comunicación, cuando las influencers salen hasta en el telediario. Ahora es el momento.

¿Qué ha tenido que superar que tanto la bloqueaba?

– Cuando escribes un libro has de hacerlo sin mala vibra y sin tristezas porque se refleja mucho en lo que escribes y en cómo lo escribes. Mi separación, hasta la muerte de mi madre y otros temas personales me hicieron sufrir pero dije hasta aquí he llegado. El libro me ha servido como terapia.

¿Es un libro exclusivamente sobre la moda?

– No, es un libro de los modos de la moda. Hablo de todo lo que rodea este mundo, de sus eventos maravillosos, pero también hablo de sus traiciones, hablo del amor, incluso hay episodios descriptivos del sexo que Frida, la protagonista del libro, experimenta. Frida es una mujer emprendedora, internacional y con mucho mundo y había que tocar todas sus realidades.

¿Habla en primera persona?

– En la primera parte sí, empiezo tratando el tema de la depresión, que es muy importante. La gente ve una foto mía o de cualquier persona conocida trabajando en un lugar maravilloso y piensan que todo es fácil. Detrás hay mucho trabajo, un equipo, porque los éxitos no son de uno solo, son de un equipo y esto quería reflejarlo también. Hablo mucho de los medios de comunicación porque son fundamentales, y cuando trato el tema de los influencers y cómo se han colado en la profesión, de su intrusismo claro, y reivindico que no se han de olvidar de eso y diferenciar muy bien quién escribe desde la profesionalidad de periodista experto en moda y quién lo hace influyendo desde una red social.

No se han de olvidar las marcas de moda…

– También lo trato pero desde el mayor respeto, porque obviamente hay influencers que se dedican a ello con mucha profesionalidad y dedican muchas horas a crear contenido. Todo eso se narra en el libro a través de un evento que va a tener lugar en Nueva York. De una manera irónica hablo de los retoques en Instagram, de las marcas que te pagan por subir cosas, de que al final las marcas son las responsables porque son las que han creado lo que estamos viviendo. Pero no nos podemos olvidar de que las redes sociales no son el futuro, son el presente.

¿Han venido para quedarse?

– Sin duda ninguna. Además, ahora mismo son la mayor herramienta de comunicación, lo queramos o no. Ahora bien, una influencer no puede desplazar a una directora de una revista de moda prestigiosa. Antes los directores de moda y de revistas tenían un poder impresionante, tanto que su opinión podía destruir o ensalzar a un diseñador. Se les trataba mejor que a reyes. Hay que ponerse en el papel del diseñador, una persona que durante seis meses ha trabajado construyendo una colección y a lo peor alguien a quien ha invitado le hace una crítica negativa causándole una frustración terrible. El mundo de la moda está lleno de frustraciones y hay que aprender de ello.

¿Las redes pueden sustituir a los grandes profesionales de la moda?

– No, cuando en el libro trato los diferentes perfiles de Instagram también trato los diferentes perfiles del respeto al profesional. Antes en la primera fila de los desfiles se colocaba a los grandes editores de moda, a los grandes estilistas y alguna cara famosa, hoy están colonizados por influencers. Es bueno y es malo. En este libro trato el mundo de la moda como algo maravilloso que mueve billones de dólares, como una de las industrias más potentes.

¿Quiénes lo conforman?

– Medios de comunicación, fotógrafos, estilo de vida y decoración, belleza, modelos , etc. Pero no es fácil estar arriba y durar. Hay que trabajar, mucho no, muchísimo. Esta es la clave del libro, conocer todo el trabajo que hay detrás de una foto o un desfile y no se ve, no se sabe y no se conoce. Mi editora me dijo que se lo enseñara en modo libro. A través de La estilista enseño todo lo que hay detrás de una foto de moda o un anuncio maravilloso. Hay todo un mundo que se esconde y que voy a descubrir.

¿Sale Palma?

– Sí, en la última parte del libro está la agenda de la estilista donde se muestran los lugares imprescindibles del mundo entero, es la agenda de Fiona, y allí vuelvo a entrar yo otra vez en primera persona. Soy yo la que enseña los mejores sitios alrededor del mundo, y está Palma, porque la ciudad, y Mallorca y sus sitios, son importantísimos en mi vida. Es una forma de ayudar, de aportar mi granito de arena en la recuperación social y económica que hemos de conseguir entre todos.

¿Está pensando en una segunda parte del libro?

– Si, y en una serie para televisión que ya está negociándose. Escribo desde el corazón, por eso llegan mis libros a la gente. Escribo desde el respeto.

¿Se trata de un libro didáctico?

– Sin duda, escrito en un perfil de novela ficción entretenida y divertida, pero sí, puede ayudar a muchos que quieran conocer la profesión de verdad. Yo no soy una influencer, soy una persona que utiliza la red para comunicar gracias a que tengo muchos seguidores. No busco subir la foto en la que estoy más guapa, prefiero la autenticidad, la naturalidad. Eso es lo divertido. Si un día estás mal, dilo, a lo mejor ayudas a mucha gente.

Las redes son pura artificialidad...

– Sí, y hay que huir un poco de ello. Ahora que llega el verano están todos subidos a un barco maravilloso, en Navidad todos están con sus familias divinas, y eso puede crear frustración, ansiedad, porque la vida no es así. No se puede estar en todo, ni estar perfecto. Hay que ser muy fuerte mentalmente y hablo mucho de ello en el libro. Hay que saber que no todo es lo que parece.