Floristerías de la Rambla de Palma. | Pere Bergas

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Las floristerías de Palma ya están preparadas para responder a la demanda de plantas y flores por el día de Tots Sants. Pese a la presencia de tradiciones foráneas en estos días, la ofrenda floral a aquellos que ya no están entre nosotros continúa siendo una tradición bien arraigada entre la comunidad mallorquina.

Como todos los años, la planta estrella para Tots Sants es el crisantemo. Nativa de Asia y del norte de Europa, su floración natural se da cuando los días de otoño e invierno se acortan, y los compradores intentan adquirirlas cuando todavía no están demasiado abiertas con tal de que, en las tumbas, se mantengan en buen estado durante más tiempo.

En el centro de jardinería Edeen venden crisantemos de entre 12 y 8 euros, dependiendo de su tamaño y variedad. «Este año hemos apostado por las jardineras y hemos traído distintas variedades de crisantemo, como el tricolor y el Anastasia, que está gustando mucho. También hay gente que ha decidido cambiar el crisantemo por el ciclamen», afirmó Carolina Mora, copropietaria del centro, quien, mientras elaboraba un centro floral, confesó que esta es una temporada rara: «Esta siendo una campaña extraña; solo se ha tenido el fin de semana anterior y las ventas se están concentrando en muy pocos días, lo que conlleva que en estos días no paremos de trabajar». Los centros florales van desde los 15 hasta los 60 euros, y las flores más populares son las rosas, los claveles, los gladiolos y la flor de la paniculata.

Por otro lado, las floristerías de la Rambla de Palma llevan una semana preparándose. Este martes empezaron a montar los toldos y las extensiones de sus locales donde colocar el género, que va desde centros hasta crisantemos, rosas, margaritas o anturios. «La gente lleva comprando desde el domingo, y este lunes vendimos bastante bien. A diferencia del año pasado y el anterior, este año el tiempo acompaña y parece que han aumentado algo las ventas», explicó la florista María Sastre.

Más pesimista se muestra Jordi Mora, presidente de PIMEM, que augura un Tots Sants a la baja: «Hemos percibido una preocupación real entre los socios. Todos creen que las pérdidas se deben a tres factores, la pérdida de tradición, el clima y la desaceleración económica que está golpeando a la comunidad estos últimos meses».