El Passeig de Voramar recorre uno de los parajes más bellos de Mallorca. | Gabriel Alomar

En el corazón del Port de Pollença se encuentra la playa de Albercutx, una sucesión de pequeños espacios de arena a lo largo de un agradable sendero litoral de ambiente residencial.

Un lugar con encanto del verano en Mallorca donde disfrutar del contacto con el mar pudiendo tomar algo en las terrazas de algunos de los bares y restaurantes que se suceden desde el hotel Sis Pins hasta el Illa d’Or, cuya elegante arquitectura de inspiración colonial inspiró a Agatha Christie una de sus novelas.

Playa de Albercutx

Aquí antaño se erigieron señoriales villas que aún podemos ver con su jardín, sus torres y balaustradas. Albercutx tenía unos pinos centenarios que sombreaban el paseo levantándose hasta más de veinte metros, los cuales despertaron la admiración de muchos artistas, hasta que un furioso temporal los derribo a principios del presente siglo. Para atenuar su ausencia podemos ver ahora sus sucesores, sembrados tras el desastre en torno al hotel Bahía, uno de esos establecimientos que nos transporta a otra dimensión, en un ‘tempo lento’, sin ruidos ni agobios de tráfico de vehículos. Y donde el placer de la contemplación del paisaje de la bahía de Pollença bajo la brisa marina constituye un aliciente en cualquier día de verano.

Playa de Albercutx