Mide 120 metros, pero pesa casi la mitad de un buque con estas dimensiones.

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Inicialmente, llama la atención por su diseño: una cubierta de popa funcional, una principal que comparte un gran espacio abierto y se conecta con una estructura de vidrio, y una terraza oculta de la cubierta intermedia. Es HOP, un yate diseñado por Iván Salas Jefferson, fundador de la empresa mallorquina Iddes Yachts, finalista de los premios The International Yacht &Aviation Awards 2019, en la categoría de Concept Yatch over 40 Meters Award, que se entregarán el 24 de mayo en Venecia.

El palmesano Iván Salas, ingeniero naval y diseñador, trabajó durante seis meses para diseñar una joya náutica donde priman el diseño y la sostenibilidad. Un yate que incorpora diseños de zonas flexibles para adaptarse a los cambios, una integración interior libre de obstáculos, y un equilibro perfecto en su combinación de espacios. Así lo define el jurado de los premios, que lo ha situado finalista en unos galardones que premian a los mejores en diseño de yates de todo el mundo.

HOP es el primer yate que presenta a concurso y el primero que reúne todos los conocimientos adquiridos a lo largo de su trayectoria como ingeniero y diseñador naval. «Empecé de cero. Con 14 años ya trabajaba en los astilleros de reparaciones, desde donde fui a navegar y después a Escocia, a estudiar Ingeniería Naval. Desde ahí, empecé a trabajar en astilleros holandeses de construcción nueva y en oficinas técnicas y de diseño internacionales. Durante 10 años he trabajado apoyando a los armadores, siendo su representante en la realización de sus yates nuevos o reparaciones más delicadas. Siempre he estado en contacto con el mundo de los yates y hace cinco años empecé el estudio Iddes Yachts, con base en Palma, ofreciendo ingeniería y diseño a nivel internacional. Y ahora, una vez adquirido un conocimiento profundo sobre cómo se construyen los buques, los problemas que pueden surgir en los astilleros de construcción y navegación... estoy fusionando este conocimiento con el diseño para añadir valor y hacer proyectos nuevos en el estudio junto con el equipo, del cual forman parte Joan Gelabert, también ingeniero naval y diseñador, y el arquitecto Andrea Polato, que ayudarán a impulsar un portfolio de proyectos únicos, tanto propios como a demanda del futuro armador».

HOP tiene 120 metros, «pero he buscado reducir el desplazamiento (peso) al máximo (entre un 40 y un 50 % menos) para integrar una propulsión eléctrica y la posibilidad de que el yate pueda circunnavegar el mundo recargando en las marinas. He apostado por una reducción en manga y superestructura y un aumento de longitud para la eficiencia en la hidrodinámica. Quiero que cada espacio ofrezca la posibilidad de vivir una experiencia única gracias al diseño».