Padilla aprovechó la megafonía de la plaza de toros para dedicar desde el mismo ruedo y antes de salir a hombros unas palabras de agradecimiento generalizado, en un acto hasta ahora inédito en el mundo del toro. | Efe

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El diestro Juan José Padilla, que este domingo se despidió en Zaragoza de los ruedos españoles, aprovechó la megafonía de la plaza de toros para dedicar desde el mismo ruedo y antes de salir a hombros unas palabras de agradecimiento generalizado, en un acto hasta ahora inédito en el mundo del toro.

Aunque el sonido no llegaba con nitidez a algunos rincones de la plaza, y ante un público que aún permanecía en los asientos de una plaza abarrotada, el torero de Jerez recordó desde el ruedo los críticos momentos que vivió en Zaragoza el 7 de octubre de 2011, cuando resultó corneado en el rostro y perdió su ojo izquierdo.

Y por ello expresó su gratitud tanto al jefe del equipo médico de la plaza de toros, doctor Val Carreres, como a todos los cirujanos que le intervinieron de aquel tremendo percance, sin olvidarse «de la Virgen del Pilar, que tanto ayudó, y de toda la gente de Zaragoza» que le ha seguido mostrando su cariño hasta el final.

Del mismo modo, Padilla dedicó unas sentidas palabras a los toreros, a sus compañeros en la corrida de hoy y a los que acudieron a presenciarla desde el callejón y que al final le acompañaron en la salida a hombros de su cuadrilla, que fueron Ortega Cano, Antonio Ferrera, Manuel Escribano, López Simón y varios diestros aragoneses.