Valerie Bisbal y Cat Friend a su llegada al Port de Sóller después de completar la vuelta a Mallorca en paddle surf. | Click

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Mientras no se demuestre lo contrario, Valerie Bisbal y Cat Friend son las dos primera mujeres que han dado la vuelta a Mallorca en paddle surf. 24 días les ha costado. Todo por el mal tiempo que hubo en las primeras jornadas, que si no, lo hubieran hecho en menos. Pero, ¡qué más da! Lo importante es lo hecho. Reto superado.

Llegaron a la playa del Través, del Port de Sóller, tras haber salido dos horas antes de sa Foradada, donde recogieron una considerable cantidad de basura, plástico sobre todo. Porque esta vuelta, aparte de cumplir un sueño haciéndola, sobre todo por parte de Valerie, que siempre soñó en dar la vuelta a Mallorca en paddle surf, era limpiar las playas en las que recalaran con el fin de concienciar a la ciudadanía en general en no arrojar nada al mar, sea lo que fuere, pues todo termina contaminándolo, y al mismo tiempo darlo a conocer.

Y si a Valerie le supuso hacer realidad ese sueño, a su compañera de aventura, la inglesa Cat, a quien llevarla a cabo le supuso perder el empleo que tenía en unos almacenes de Londres, se sentía sumamente satisfecha por haber tomado esa decisión. «Me quedaré una temporada en Mallorca y luego ya veré que hago», nos dijo.

A ambas se las notaba cansadas, pero sobre todo muy emocionadas y contentas por lo logrado. Que no ha sido fácil, pues tuvieron días complicados a causa del mal tiempo, de hecho en un par de ellos se tuvieron que ir a dormir a un hotel. Pero el resto lo hicieron en las playas a las que llegaban tras haber hecho entre cuatro y seis horas de paddle surf. En ella pasaban el resto del día, recogían cuanta basura encontraban, dormían y a la mañana siguiente, reemprendían el camino. «En algunos puntos del litoral mallorquín hemos encontrado mucha suciedad, lo cual es una lástima, pues con ello salimos perjudicados todos».

La aventura les permitía también contemplar, desde sus respectivas tablas, bellas imágenes de la costa. «En dos ocasiones, tratando de hacer bonitas fotografías se me cayó el teléfono al agua. En una lo recuperé, pero no funciona ni creo que funcione», nos dijo Valerie.

En la playa les esperaban los padres de ambas, así como sus familiares y muchos amigos, que celebraron su regreso.