Carolina Blanco, Noelia Verdejo, Jaume Julià, Maria Félix, Txema Brotons, Marga Cerdà y Guillem Orfí, en el Club Náutico sa Ràpita antes de zarpar. | M. À. Cañellas

TW
0

Durante una semana, un biólogo, una licenciada en Ciencias del Mar, cuatro usuarios de Projecte Jove, una terapeuta de este programa y un voluntario de la Obra Social La Caixa convivirán y compartirán experiencias en el velero Irifi. Se trata de una expedición que lleva a cabo la Asociación Tursiops dentro del proyecto Ishmael. «Igual que para Ishmael, el protagonista de Moby Dick, se trata de un viaje iniciático en el que se pretende que el embarque en una campaña de búsqueda científica de cachalotes sea un viaje educativo en valores», comenta el biólogo de la expedición, Txema Brotons».

palma Sale el barco con gente de proyecto hombre voluntario de la Cai

BSWP son las siglas en inglés del nombre del proyecto, que tiene como objetivo el seguimiento de estos mamíferos marinos en el litoral balear. «El viento nos marcará la ruta, pero la idea es navegar del norte de Menorca al sur de Formentera por el Levante y también por el canal de Mallorca», indica Brotons. La financiación del mismo proviene de un programa de ecovoluntariado, por el que, a cambio de un donativo, personas de todo tipo pueden compartir durante una semana la experiencia de participar en un crucero científico y de todas y cada una de las actividades vinculadas al mismo. El precio por persona es de 950 euros. Sin embargo, tanto esta travesía como la siguiente, entre el 11 y el 17 de junio, tienen como tripulantes a usuarios de Projecte Jove y un voluntario de la Obra Social de La Caixa.

«El barco trabaja y navega 24 horas sobre 24, por lo que supone una experiencia vital para los participantes. Entre las funciones que desarrollan están el control de la navegación, escuchas sistemáticas para la detección de cachalotes a través de un hidrófon, y toma de datos meteorológicos y navegación según protocolos estandarizados, siempre con la supervisión y ayuda nuestra. La vida en común en el barco lleva aparejada la participación en tareas tales como la cocina, limpieza y mantenimiento del orden de la embarcación», explica Marga Cerdà, licenciada en Ciencias del Mar.

Además de Txema y Marga, que también son patrones de yate, entre la tripulación se encuentra Guillem Orfí, prejubilado de La Caixa, tesorero y delegado de vela entre el personal de voluntariado de esta entidad. «Me encanta el mar, aunque nunca he hecho una travesía larga ni tampoco he dormido en el mar. Dejar aparcado el móvil una semana va a ser toda una experiencia y también tengo muchas ganas de ver cuantos más cachalotes mejor». Los miembros más jóvenes de la tripulación son Noelia Verdejo, Carolina Blanco y Jaume Julià, quienes junto a otro cuarto compañero de Projecte Jove que prefirió mantenerse en el anonimato, han visto recompensado su esfuerzo de poner fin al consumo de sustancias estupefacientes y sus terapeutas han decidido premiarles con esta experiencia. «Seguro que nos vamos a llevar muy bien con todo el mundo. Nosotros cuatro ya tenemos muy buena relación y venimos a colaborar y a ayudar en todo lo que podamos», explica Noelia. Además de cachalotes, su máxima ilusión será ver delfines.

palma Sale el barco con gente de proyecto hombre voluntario de la Cai