Fernando Pérez Arellano, en su cocina de Zaranda, en Son Claret. | Redacción Digital

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Fernando Pérez Arellano y su socia, la directora y jefe de sala Ítziar Rodríguez, han alquilado el local que ocupaba el Tristán, el conocido restaurante de Puerto Portals. Desde hace semanas circulaban toda clase de rumores en torno a la ‘operación’. Se apuntaba que el propietario del Castell Son Claret de es Capdellà –hotel donde está ubicado el restaurante Zaranda, con dos estrellas Michelin– alquilaba el Tristán por la módica cantidad de 550.000 euros al año, para abrir o trasladar allí el restaurante del chef madrileño. La realidad es que el propietario de Son Claret, el alemán Klaus-Michael Kühne, nada tiene que ver en la nueva aventura de los dueños de Zaranda.

Arellano y su socia han cerrado un acuerdo con la familia Graf para coger el restaurante y abrirlo lo más pronto posible, previsiblemente ya entrado el mes de julio, con un concepto gastronómico totalmente diferente al de Zaranda. «Zaranda no se mueve de sitio», aseguran fuentes cercanas a la propiedad.

Imagen de archivo del restaurante Tristán.

Lo cierto es que la apertura del nuevo restaurante, del que se desconoce el nombre, no será tarea fácil, ya que la impresionante cocina de Tristán ha desaparecido y el local está «destrozado», según comentan quienes han visto las estancias donde el chef Ger- hard Schwaiger, durante 29 años, elevó hasta la exquisitez la oferta gastronómica del establecimiento, para el que consiguió las dos estrellas Michelin.