Fotografía de archivo del león Cecil. | Reuters

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Zimbabue aplicará restricciones a la caza de leones, leopardos y elefantes, especialmente en las áreas que rodean los parques naturales, donde fue abatido ilegalmente Cecil, el león más famoso del país africano.

La Autoridad de los Parques y Vida Salvaje de Zimbabue (ZPWMA, en sus siglas en ingles) también investiga la posible caza ilegal de otro león en julio, apenas un día después de la muerte de Cecil, informaron hoy fuentes gubernamentales y conservacionistas.

«La caza de leones, leopardos y elefantes en las áreas que rodean el Parque Natural de Hwange -la reserva natural más grande de Zimbabue, en el oeste del país- ha sido suspendida con efecto inmediato», dijo el director del organismo, Edison Chidziya.

Este tipo de caza solo podrá llevarse a cabo con la autorización expresa del propio director y en compañía del personal del parque.

«Tras la muerte ilegal de Cecil, un león icónico, fuera del Parque Nacional de Hwange (...) el 1 de julio de 2015, es necesario que la ZPWMA endurezca las regulaciones en todas las áreas fuera de los parques naturales», añadió Chidziya.

En Zimbabue, la caza mayor solamente es autorizada en reservas privadas y respetando ciertas cuotas, pero no en los parques nacionales como el de Hwange.

La caza con arco y flechas también ha sido suspendida, siempre que no haya sido autorizada por el director de la ZPWMA.

Además, las autoridades conservacionistas del país surafricano han lanzado una campaña junto a otras agencias gubernamentales para impedir la caza furtiva.

En el marco de esta operación, se está investigando la muerte de un león que habría muerto un día después que Cecil, el 2 de julio, y en la misma zona a manos de otro furtivo, cuya nacionalidad no ha sido revelada.

En contra de las informaciones difundidas a última hora de ayer, este felino no sería el hermano de Cecil, llamado Jericho, que según la fundación Bhejane Trust sigue vivo.

Aunque las autoridades de Zimbabue todavía no han confirmado esta segunda muerte, sí han admitido que se ha detenido a otro acusado vinculado a un segundo caso de caza ilegal.

«La Policía está investigando todos los casos que han sido denunciados y ha arrestado a otro acusado, Headman Sibanda, por violar supuestamente las regulaciones de caza», aseguró Chidziya.

Zimbabue recordó a los cazadores que también es ilegal transferir a los animales de una zona de caza a otra, ya que ello supondría alterar el sistema de cuotas que permite esta actividad en determinadas áreas.

«Cualquier caso de transferencia de cuotas será considerado caza furtiva. La ZPWMA no dudará en detener, juzgar y prohibir de por vida a cualquier persona, incluyendo a cazadores profesionales, clientes y terratenientes que violen la ley», advirtió.

Zimbabue cuenta con una población de cerca de 2.000 leones, de los cuales 70 son cazados de forma legal cada año, según fuentes oficiales.

Las nuevas medidas adoptadas son un primer paso en la restricción de la caza mayor en el país tras la polémica desatada por el estadounidense Walter James Palmer, quien mató a Cecil en una cacería nocturna tras pagar unos 55.000 dólares (unos 50.000 euros).

El león, de 13 años de edad, fue atraído con una presa amarrada a un vehículo como cebo para abatirlo fuera del parque, de modo que técnicamente ya no era ilegal cazarlo.

Para la ministra de Medio Ambiente, Oppah Muchinguri, la caza de Cecil forma parte de una campaña para «retratar negativamente a Zimbabue, como un país que no valora su fauna».

«Palmer tenía una agenda bien orquestada para empañar la imagen de Zimbabue y tensionar aún más la relación entre Zimbabue y EE.UU.», afirma la ministra.

Palmer, por el contrario, ha afirmado actuar convencido de que la cacería en la que participó era legal y que contaba con «todos los permisos» necesarios.

El Gobierno de Zimbabue ha solicitado a EE.UU. la extradición de Palmer, cuya cacería fue conocida cuando ya había abandonado el país africano.